martes, 10 de mayo de 2016

RUMBO AL PANTEÓN NACIONAL ARMANDO REVERÓN RECORRERÁ CARACAS

El miércoles 27 de abril de 2011, en su blog “Escritos de u Salvaje”, Napoleón Pisani Pardi (San Cristóbal 1940/Caracas 2013), artista plástico, crítico de arte, docente e investigador histórico, publicó otra de sus crónicas elaboradas a partir de lecturas, entrevistas y otras búsquedas que le permitieran aproximarse a la realidad psíquica de Armando Antonio Reverón (Caracas, 1889/1954), artista a quien admiraba, apreció los valores plásticos y humanos que lo consagraron desde joven, cuya fecha de nacimiento ha sido tomada para marcar el Día Nacional del Artista Plástico. Este 10 de mayo de 2016, por iniciativa del Ministerio PPP la Cultura, se procederá al traslado de los restos de Reverón al Panteón Nacional, coincidiendo con idéntico homenaje a otro héroe civil de la República, el no menos fundamental César Rengifo (Caracas, 1915/1980), pintor, muralista, maestro y pensador.
Napoleón Pisani Pardi escribió:

“EL DR. HÉCTOR ARTILES HUERTA Y 
ARMANDO REVERÓN
En una de las tantas veces en que visité al pintor César Cignoni en su casa de Los Chorros, el Dr. Héctor Artiles Huerta, también asiduo visitante a esa casa, me obsequió su libro titulado Casos Clínicos. En una parte del prólogo de esta publicación, el Dr. Ibáñez Petersen dijo lo siguiente: “…estudia la vida de los pintores venezolanos y sus vicisitudes psíquicas; recalca de manera muy especial la historia clínica de Armando Reverón, ese venezolano que demostró su grandeza enmarcada en su penumbra mental. Sus desajustes fueron tratados por el Dr. Báez Finol, pero quien realmente estuvo cerca de Reverón durante sus horas difíciles y en el momento de su muerte fue Héctor Artiles. Mucho se ha escrito sobre ese genio de la pintura venezolana, enfoques críticos de su obra han llenado páginas pero quizás la persona más autorizada para evaluar su patografía es Artiles porque vivió más cerca su tragedia. Este libro descubre aspectos poco conocidos de Reverón”. Caracas, 22 de octubre de 1981.
Pero en la segunda edición de Casos Clínicos, el Dr. Luis E. Fuentes Guerra, se refiere a este libro en estos términos: “La obra de Artiles atrae y convida, hasta al más profano, cuando se hojean sus páginas y se advierta, con verdadera sorpresa, la polícroma presencia del arte pictórico, expresado en cuadros de famosos pintores vernáculos: Armando Reverón, Humberto González, Bárbaro Rivas, Alberto Brandt, Luis Ordaz, Feliciano Carvallo y Alejandro Colina. Es que estos célebres artistas nuestros concurrieron como enfermos mentales a las salas hospitalarias de Instituciones Psiquiátricas donde Artiles prestaba sus servicios profesionales, especialmente en el Sanatorio San Jorge y en el Hospital Psiquiátrico de la ciudad de Caracas”. 10 de agosto de 1987.
El Dr. Artiles ingresó al Instituto San Jorge, como médico residente, en septiembre de 1947, y en 1948 ingresó al Hospital Psiquiátrico de Caracas, como adjunto. En el Instituto San Jorge, que era privado, y dirigido por el Dr. Báez Finol, el Dr. Artiles Huerta estuvo siempre muy cerca de Armando Reverón. En la casa de César Cignoni, con mucha frecuencia nos hablaba de su trato con el artista. En aquellas conversaciones, el psiquiatra nos demostraba su conocimiento acerca del arte, y eso le permitió valorar con certeza la obra de Reverón, lo que le permitió, asimismo, obtener las mayores y mejores herramientas para acercarse, como psicoterapeuta, a la personalidad clínica de Armando Reverón.
“Reverón como hombre fue un genio, como paciente fue genial”. Nos dijo el Dr. Artiles. “Sus últimos cuadros los pintó en el Sanatorio, que estaba en la Avenida España de Catia. El pintaba cuando estaba en los momentos de mejoría”. Esto mismo lo aseguró muchas veces su médico tratante, el Dr. Báez Finol: “Reverón siempre pintó en sus monumentos de lucidez. Lo que se diga al margen, puede considerarse como una falta de conocimiento de su personalidad”: Algo parecido nos dijo en 1963 el Dr. Moisés Felmand, quien también se había interesado por estudiar la enfermedad mental del artista.
El escritor Miguel Otero Silva, gran amigo y gran admirador de la obra del pintor, declaró en una ocasión lo siguiente: “Yo no niego los quebrantos se salud mental que le diagnosticaron los psiquiatras, pero cada vez que yo hablaba con él, su conversación era por demás lúcida y vibrante. Frente a los turistas, frente a quienes iban por simple curiosidad, Reverón utilizaba la teatralidad, exagerando todos sus movimientos y vocabularios. Esto no era más que un mecanismo de defensa de sus soledades, de no dejar invadirse, de no permitir preguntas impropias sobre su trabajo”.
Los últimos cuadros de Reverón fueron realizados en el Sanatorio San Jorge, en Catia. Una de estas obras: El Patio del Sanatorio, se encuentra en la Galería de Arte Nacional, otras más, deben pertenecer a la hija del Dr. Báez Finol, la Dra. María José Báez Loreto. Según el psiquiatra Artiles Huerta, “días antes de morir, el artista había visitado el Museo de Bellas Artes, y luego el Nuevo Circo de Caracas, en compañía de su médico tratante, pues tenía en mente realizar una obra cuyo tema era una corrida de toros”. Reverón era amante de la fiesta brava. Allá en Macuto, en el Castillete, el pintor guardaba los cuernos de un toro, y había fabricado una montera y unas banderillas de utilería, para en algunas ocasiones ser usadas en aquellas famosas representaciones teatrales organizadas por el artista. Y cuando los integrantes del Círculo de Bellas Artes, a comienzo del siglo pasado, llevaron a cabo una novillada en el Circo Metropolitano con la finalidad de recaudar fondos en beneficio de esa agrupación artística, él único que se le arrimó al toro y dio unos buenos pases con el capote, fue Armando Reverón…
Aquel cuadro que el artista pensaba realizar en el Nuevo Circo, no se pudo hacer, pues un día sábado del 18 de septiembre de 1954, y a las dos de la tarde, el pintor falleció a consecuencia de una hemorragia cerebral. Al día siguiente el féretro fue trasladado al Museo de Bellas Artes, donde el escultor Santiago Poletto le hizo una mascarilla a Reverón, quien un día antes, y de inmediato, hizo su entrada a la inmortalidad”

OSCAR YÁNES: ÚLTIMO PERIODISTA 
QUE ENTREVISTÓ A REVERÓN EN EL CASTILLETE
“Oscar Yanes: Reverón no desmiente su locura...
El jueves 29 de enero de 1953 Últimas Noticias publicó la entrevista que Oscar Yanes le hizo a "El pintor de Macuto" y que hoy reproducimos
“-¿No leíste hoy los periódicos?”, le preguntó el joven reportero Yánes. 
-“No... 
Entonces, Yanes le comentó: 
-“Que estás loco”. 
Y en esa entrevista que publicó el diario Últimas Noticias el jueves 29 de enero de 1953, Yanes describe con lujo de detalles qué sucedió luego en El Castillete, a las afueras de Macuto, vía Las Quince Letras:
“Reverón guardó silencio. Bajó los ojos y después, lentamente, fue subiendo la mirada hasta clavarla fija en la cara del reportero... 
-Yo no digo nada. ¿Qué puedo decir yo? Ellos son los doctores. Los que saben. Pueden hacer todo, pero… - y amenazadoramente levantó el índice, para agregar con voz de trueno: Pero, les va a salir el Niño Jesús y les va a echar una broma...”.
En el curso de la entrevista que contribuyó a que el Concejo Municipal de Caracas se preocupara por la salud del artista y las atenciones que ameritaba, el diálogo entre Yánes y Reverón trascurre como fue transcrito y publicitado de nuevo por Últimas Noticias en la edición del 21 de octubre del 2013. Estaba en cartelera la película del cineasta Diego Rísquez centrada en Reverón, el pintor de la luz.
“¿Cree usted que está loco? 
-¡Felicidad! ¡Felicidad! -musitó el gran artista cuando penetramos a su mansión de piedra ayer en Macuto. Las barbas las tiene más largas. El bigote le oculta los labios y el cuerpo está quemado por el sol. Reverón anda semidesnudo y cuando entramos a su casa le pasó dos cadenas a la puerta y tiró las llaves contra el suelo. 
-Allí están las llaves de las siete lenguas -le dijo al periodista. Son siete lenguas, siete bocas -empezó a explicar. De cada lengua sale un labio. Cada labio es una historia -recogió el llavero y se lo puso al reportero debajo de la barbilla.
Perdone, pero así entenderá mejor. ¿Pudiera usted vivir con esto así? 
-No.
-Correcto. Nadie puede vivir con las llaves guindando. Por eso yo las tiro al suelo.
Después empezó a quejarse. Se pasaba las manos por el rostro, lanzaba mugidos, como una fiera acorralada y transcurridos pocos segundos volvió a hablar:
-Es que me ahogo. La culpa de todo la tienen los médicos. Tengo animales por dentro que me suben por el estómago y me quitan la palabra. Para hablar tengo que pedirles permiso y ya he descubierto la clave: me mantengo recto, derecho. Así no puede hacerme nada el Dios Toro.
-¿Quién es el Dios Toro? -Un toro -contestó después de lanzar una agradable carcajada. El Dios Toro va a inspirar, junto con mi Virgen, mi última obra. El toro es enemigo del movimiento. El toro me observa, se mantiene con sus ojos atentos, los músculos tensos y embiste sobre todo lo que se mueve. Obvia el movimiento yo temo moverme delante del Dios Toro. Vengan por aquí y entenderán mejor… -recogió de nuevo las llaves y nos llevó hacia su cuarto de piedra. El espacio es reducido y una cama limpia está en el centro de la estancia. Hacia la cabecera hay una cabeza de toro magníficamente dibujada. Los cuernos están clavados a ella y las patas son de madera. Reverón se sentó en la cama, se quitó las alpargatas y las colocó sobre un baúl.
-Para qué es eso, para que no se la lleven los perros -se acostó derecho y comenzó a lanzar mugidos mientras se pasaba la mano por la cara.
-Se fijan, así estoy mejor, me salen bien las palabras -después se levantó y se acercó al toro de cartón, lo besó en el testuz, llevó sus manos callosas a la altura del pecho y empezó a musitar algo que no pudimos entender.
Afuera en el caney, Juanita, la compañera del artista, observaba con los ojos húmedos y se secaba las lágrimas. Reverón siguió orando, después, silenciosamente, abandonó el santuario.
-¿Qué es la pintura? Cuando se encontraba afuera volvió a hablar:-Este es el escenario de mi misma obra. Aquí -y mostró la esquina, una estatua de Adán el grande del tamaño de un hombre. Adán es el padre de todos los hombres.
-Adáaannn… -llamó, su voz parecía un lamento.
-Síii -contestó. Aquí va Adán. Ya respondió. En esa otra esquina -y señaló la otra punta del cuarto- va Eva.
-Evaaa…
-Evaaa. ¿Escuchan? ¿Escuchan el eco, no? -preguntó desde que gritó por segunda vez.
-Yo contesté. Después vendría la manzana que es el mal, ¿no? y luego Dios, pero no Dios como lo pintan, sino el Dios verdadero, Dios como hombre. Cada hombre es un Dios. Cuando yo hablo, yo soy Dios. Cuando tú hablas, tú eres Dios. Dios está en todas partes -siguió conversando con convicción.
-Dios está en el color, ¿no lo ves? -clavó sus ojos, pequeños, en las cosas que nos rodeaban: los muros de piedra, las jaulas de los monos, la luz- Qué cosa tan seria es la luz -dijo- ¿Cómo podemos conquistar la luz? Yo he intentado. Y esa es mi lucha. Primero uno trabaja en una cosa que no sabe. Aquello nos resultó incoherente y preguntamos.
-¿Cómo? -En la pintura. ¿Qué es la pintura? Es una cosa que no se sabe. La pintura es la verdad. Es la luz, pero la luz ciega, vuelve loco, atormenta, porque uno no puede con la luz -entonces tomó con la mano izquierda un pedazo de carbón.
-El negro del carbón es insustituible -murmuró y empezó a pintar, no había tela, no tenía paleta, pero estaba pintando. El pincel era el pedazo de madera quemada y la tela era el mismo paisaje, de la misma luz.
"De la basura sale el arte"
-Yo no puedo mirar los colores de la paleta, porque no puedo despegar los ojos de la luz -decía y seguía pintando en el espacio. Los colores son tremendos. De la naturaleza hay que sacar los colores. Prepararlos con los mismos elementos de ella. La tierra, qué buen color produce. Y éste. Vean qué bello -raspaba un ladrillo contra una piedra y frotaba el polvillo en sus manos. ¡Es perfecto! El tono oscuro que no sólo con tierra se puede lograr sino también con otras cosas… Como materia de la basura, sale también la luz. Este es el arte.
Reverón guardó silencio, volvió otra vez a pasarse las manos por el rostro. A lanzar mugidos como un toro amenazado y con una voz de angustia, confesó:
-Son las palabras que me ahogan cuando converso con los amigos. Los animales que tengo en el estómago no me respetan. Suben hacia mi garganta.
-Porque ellos saben -agregó- que yo tengo la clave de todo. Son las cuatro patas. La mesa. El toro parado. La base de todo está en las cuatro patas -así se puso en cuatro patas.
-Vean. Si me colocan una botella en la espalda no se cae… Es una mesa -volvió a incorporarse:
-Después que hago esto me siento mejor.
-Huuummm -emitió un profundo suspiro. Vamos adentro para que vean mi última obra -caminamos entonces hacia el cuarto que él artista llama "La Barbería". Hay otro cartel en el que aparece la siguiente inscripción.
-"El Barbero de Sevilla" -adentro, en un espacio reducido, están los famosos recuerdos de Reverón: un piano, unas escaleras que conducen a una puerta que no existe, un teléfono de cartón, sin bocina. Cerca está la silueta de una jarra y una ponchera.
-Con agua imaginaria -explica el pintor. Sigilosamente, como si temiera despertar a un niño en un cochecito cercano, dormía un muñeco, se acercó hasta un cuadro que estaba cubierto con un papel. Lo levantó y ante nosotros quedó una virgen.
-Vean las manos, están quietas. Nadie puede tener las manos como ella. La falta de movimiento de las vírgenes es lo que vuelve loco a cualquiera. Nadie puede estar tan quieto como una Virgen. ¡Pintar una Virgen es una broma seria!
El pintor quería contar entonces la historia de la Princesa Maniquía y el cuento del lorito del cura, pero le preguntamos qué pensaba Reverón de Reverón.
-Yo no sé cómo es mi pintura. Yo no sé nada -después hablamos de su salud.
-¿A ti me gustaría que te sometieran a tratamiento médico en otro sitio? -la pregunta le hizo abrir los ojos.
-No. ¡Ni que estuviera loco salgo yo de aquí! Aquí tengo todo: mis clientes, mis figuras, mis paisajes, mis colores. ¡De aquí no me voy nunca!
-¿No leíste hoy los periódicos? 
-No… 
-No viste que se planteó un debate acerca de tu salud...
-¿Qué dicen? 
-Que estás loco… -Reverón guardó silencio. Bajó los ojos y después, lentamente, fue subiendo la mirada hasta clavarla fija en la cara del reportero. Los ojos del pintor son simpáticos. Sinceros, con un fondo de tristeza. Como los de los animales buenos o como los de Charles Chaplin. Después se quedó viendo las piedras y las llaves de las siete lenguas que estaban tiradas en la tierra.
-Yo no digo nada. ¿Qué puedo decir yo? Ellos son los doctores. Los que saben. Pueden hacer todo, pero… -y amenazadoramente levantó el índice, para agregar con voz de trueno:
-Pero, les va a salir el Niño Jesús y les va a echar una broma…
Juanita en un rincón, discretamente, seguía llorando".* 
En cuanto al mismo tema de la salud que, a raíz del reportaje para Últimas Noticias escrito por Yánes, tanto alarmó a la ciudadanía, a sus amigos como a funcionarios, Esther Ríos Noguera, comentaba que hacia 1947, como ayudante del doctor Alfredo Borjas, urólogo del grupo pionero fundador en 1928 de la Policlínica Caracas, el paciente Armando Reverón, amable, siempre cortés, inconstante y valiente, daba muestras de cuidar poco de su persona. “Con cuerno ‘ciervo se le limpiaban heridas de las que brotaba la gusanera”. 
Sin embargo, ya era admirado, frecuentado por la prensa, otros artistas, arquitectos famosos como Giorgio Ponti, curiosos, fotógrafos y amantes del arte como Alfredo Boulton, tanto como en los primeros años de la década de 1950, va a retratarlo el español foto-reportero de las revista Élite y el suplemento social de La Esfera, Victoriano De Los Ríos, “extraño y desconcertante en sus composiciones, el artista sorprende también por la variedad de sus temas” y saber “captar en el hombre los aspectos ocultos de su personalidad”. Reverón era una referencia en el vecino litoral al igual que en Caracas y hacia donde alcanzaba proyectarse con su pintura a veces hecha de la nada. O de la luz.
REVERÓN; LUZ; MAR, El PUERTO Y LOS TRANSPORTES

En 1939, para Mariano Picón Salas, Armando Reverón era uno de los venezolanos actuales más importantes del país. Había nacido en Caracas en 1889, un 10 de mayo. 
El excepcional libro dedicado al hombre y artista, publicado el 2007 por Juan Carlos Palenzuela, hace notar la relación de Reverón con el ferrocarril, el alemán para viajar a Valencia siendo muy niño, y el inglés, empleado también con frecuencia para ir y venir del litoral guaireño que muy joven comienza a frecuentar y cuya luz se convierte en el eje mágico más seductor en la parte más interesante del legado del pintor. 
La tuvo igualmente con los vapores trasatlánticos que servían a La Guaira pues en el segundo decenio del siglo XX, comienza a utilizarlos como pasajero para viajar a Europa. 
Apunta Palenzuela que la revisión de la sección Tráfico de Pasajeros, la publicada en El Nuevo Diario, como era costumbre en los demás periódicos de su tiempo, permite seguir el itinerario del joven e inquieto artista que hace uso de los vapores “Citá de Torino”, “Bienvenido”, “Perou”, entre otros incluidos en los itinerarios de las navieras italianas, españolas, francesas o inglesas que tocan en nuestros puertos. Tales registros eran fáciles de recopilar pues si bien el movimiento de pasajeros era relativamente reducido como para insertarlo en los diarios, reflejaban el control gubernamental de la migración interna. 
La obra de Reverón que tanto tiene de ambiente marino, incluye cuadros cuyo motivo es el ferrocarril La Guaira-Caracas, el puerto, escenarios que lo ocupan desde el punto de vista temático a finales durante los años treinta y cuarenta.
De la colección de la Galería de Arte Nacional es parte la tela Paisaje con locomotora. También uno de los registros del movimiento de pasajeros usuarios del tren del Gran Ferrocarril de Venezuela que servía entre Caracas y Valencia, 
La fecha natal de Armando Reverón ha sido tomada para resaltar el día dedicado a nuestros artistas plásticos entre quienes José Antonio Dávila se cuenta por algunas obras donde el ferrocarril es tema al igual que lo ha sido en varios pintores primitivos de Petare, localidad influida en el pasado por el Ferrocarril Central que a la ida y vuelta de los Valles del Tuy vía Santa Lucía, hacia un toque en el estación situada entre el río Guaire, justo detrás de donde se construiría el Hospital Pérez de León, y la colina coronada por el hermoso templo.

*Transcripción para Últimas Noticias del texto de la entrevista: Delia Pino y Héctor Castro.

Reverón visto por el fotógrafo Victoriano De Los Ríos
Reverón visto por el fotógrafo Victoriano De Los Ríos

Oscar Yánes, el joven reportero de Últimas Noticias que genera alarma y preocupación por la salud del artista que hacía 10 años vivían en El Castillete que se construye y resguarda con muro de piedras

Napoleón Pisani Pardi (a la derecha) con Derbys López Suárez.

Juan Carlos Palenzuela autor de la biografía y estudio más completo en castellano de Armando Reverón.
Mariano Picón Salas: en 1936, Reverón era uno de los artistas contemporáneos más actuales e importantes del país
Trasatlántico francés “Perou” uno de los que utilizó Armando Reverón para ir a Europa y regresar a La Guaira.
Locomotora en el puerto de La Guaira.
Una de las últimas fotografías que le fueron tomadas a Reverón en Caracas (c.1952).

El tren La Guaira-Caracas serpenteó la montaña que separa a la capital de su litoral Caribe entre 1883 y 1951. Reverón solía usarlo al igual que el Ferrocarril Central.
 
La carroza fúnebre marca Packard propiedad de La Equitativa, contratada para el traslado de los restos del artista del Museo de Bellas Artes –donde fue velado- al Cementerio General del Sur en septiembre de 1954.

lunes, 9 de mayo de 2016

Estado del rescate del tren de El Encanto en 1979

Edith Guzmán, periodista de El Nacional, quien con el fotorreportero del mismo diario, José Humberto Cárdenas, tomaron parte en una excursión a El Encanto. Como anfitrión actuó el presidente fundador de Ecotep, Enrique Tejera París, de lo cual quedó constancia en el reportaje donde sale a relucir la posibilidad de que la línea férrea Los Lagos-El Encanto fuera extendida hasta la estación Las Mostazas. 
Edith Guzmán escribió que reproducido del El Nacional, publicado en febrero de 1979:

“Gracias a la preocupación y afán conservacionista de un grupo de gente, en 1958 fue posible salvar de la destrucción total de todos los trenes el ferrocarril de El Encanto, hoy en día único contacto acondicionado para la valoración de los venezolanos, que de esta manera puede disfrutar de uno de los paisajes más hermosos cercanos a Caracas. Ayer el doctor Enrique Tejera París, alma y motor del proyecto de El Encanto, invitó a un grupo de periodistas a un almuerzo en ese lugar paradisíaco, que la gran mayoría de los caraqueños no conoce, para hablar sobre algunos aspectos interesantes de los planes a desarrollar de inmediato, como es el que el INCE ha donado escuelas móviles que vienen desde Maracay. Con esto se concreta una vez más —dijo el doctor Tejera. París—, la coincidencia de colaboración entre los institutos del Estado. Estos módulos entrenarán a 12 aprendices por trimestre cada uno. La especialidad en esta primera experiencia es mecánica y electricidad y si funciona bien, se agregarán otros módulos. Señaló Tejera París que dichos módulos fueron fabricados en Italia y los mismos estarán instalados en Los Teques. En cuanto al homenaje que se le rindió ayer en ese mismo sitio a Guillermo José Schael, explicó que era con motivo de haberle puesto su nombre a uno de los vagones, ya que Schael ha sido uno de los promotores de este proyecto y es un ferviente conservacionista. El año pasado se instauró esta costumbre al ponerle el nombre de Juan Pablo Pérez Alfonzo a otro de los vagones. Esta tradición es propia de todos los ferrocarriles del mundo. Durante el recorrido pudimos constatar que la locomotora de vapor que fue construida en 1891 en Alemania, ha sido reconstruida totalmente del ferrocarril, por los trabajadores del tren de El Encanto y en los talleres que allí funcionan. El costo de esta reparación fue de 120 mil bolívares y actualmente presta excelentes servicios.*De acuerdo al proyecto que se piensa ejecutar el tramo pasará por Las Mostazas, a unos tres kilómetros de El Encanto. Lo que ha hecho que esto se retarde es la falta de puente entre los dos lugares, ya que el viaducto que existía fue totalmente destruido y sólo se espera tener fondos para poder construirlo nuevamente y continuar el ferrocarril hasta el sitio fijado. Dijo Tejera Paris que entre el año 50 y el 65 se destruyeron mi-les de kilómetros de ferrocarriles en el mundo- porque se creía que no tendrían más utilización; sin embargo, cuando llegó la crisis energética se dieron cuenta de su necesidad. El doctor César Quintini, director general de Ferrocarriles estuvo también entre los presentes y se refirió a los futuros planes ferrocarrileros en, Venezuela, donde apenas se está iniciando la red que abarcará gran parte del territorio nacional.A El Encanto acude un promedio mensual de 22 mil visitantes; sin embargo, se necesita que vayan 40 mil para que los gastos puedan cubrirse con cierta holgura y al menos haya una pequeña ganancia. El tren de El Encanto pertenece a los trabajadores y «está adscrito al Instituto Nacional de Ferrocarriles, cedido en usufructo a la Fundación de Ecología, apuntó el doctor Tejera, y es el único tren que funciona sin ingresos del Estado; sólo se sostiene por los paseantes, por eso nuestro empeño en que venga más gente. Entre la estación y el parque el recorrido se hace en 20 minutos, allí arriba hay un restaurant donde se venden bocadillos, sandwiches y refrescos. Abajo se extiende el enorme parque propio para los excursionistas y también existe una casa cuya construcción es reciente, pero su estilo data de fines de siglo; es decir, conservando la línea de cuando fue construido el ferrocarril. Se nos dijo que está en pie la idea de reacondicionar esta casa como hotel para fines de semana, des-tinado a conferencias de tipo científico. Se presume que el trazado de El Encanto como parque propiamente dicho, se hizo en 1896 y entonces era simplemente un lugar de paseantes que generaba el tráfico del ferrocarril que iba hasta Valencia. —Yo soy un aficionado de El Encarto, comentó Tejera París; desde el año 37 cuando venía aquí siendo un muchacho y hacíamos cursos de boy scouts. En este ferrocarril trabajan 35 personas y son ellas quienes tienen en sus manos el tren y el parque. — ¿No afectará los planes que se tienen el cambio de gobierno? -No, en absoluto, contestó enfático el doctor Tejera. Esto existe desde el gobierno de Leoni, luego vino el de Caldera, el de Carlos Andrés Pérez y ahora vendrá el de Herrera Campins y los proyectos continuarán realizándose.”
*NR: En realidad la locomotora Halcón fue reconstruida y puesta en funcionamiento en el Museo del Transporte, en Los Dos Caminos, Caracas, de donde luego de un acuerdo entre la FMT y Ecotep, fue trasladada a El Encanto para que tren turístico contara con una pieza auténtica de enorme valor histórica, una de las dos locomotora Hartmann que casi completa quedaba en el país luego de la destrucción de la mayor parte de los vestigios ferroviarios no sólo correspondientes al Gran Ferrocarril de Venezuela). FMT.



viernes, 6 de mayo de 2016

Billo Frometa en el Museo del Transporte

Billo murió el 5 de mayo de 1988. Un día visitó el Museo del Transporte donde lo atendió Guillermo José Schael quien le permitió un paseo el Cadillac Tulip 1906 que forma parte de la colección. Lo disfrutó mucho, tanto como ver el coche de Isidoro Cabrera. 
En la fotografía de la colección de la FMT, Billo Frómeta (de pie a la derecha) junto al antiguo auto. Aparece otro buen amigo del Museo y el periodista Schael: el doctor Francisco Banchs y su esposa. Gran artista, Frómeta es de esos personajes inolvidables, siempre vivo en el alma de la gente cuya música y canciones jamás se extravían.


El Sr. Rafael Alvarez Angulo nos facilito esta imagen tomada por el, realizada cuando visito el museo del Transporte el mismo día que el maestro Billo. "- era mas o menos el año 1986, aproveche que estaba el Maestro Billo allí, y tuvo la amabilidad de posar para mi. Tengo la original en diapositiva de acetato, guardada cuidadosamente para que no se dañe." 

martes, 3 de mayo de 2016

En circulación biografía del doctor Ramón J. Velásquez

La biografía de Ramón J. Velásquez, fue presentada al final de la última jornada de la Feria del Libro de Chacao, el domingo 1 de mayo de 2016 en un acto que contó con nutrida asistencia pese a la lluvia.
Publicada por El Nacional y la Fundación BanCaribe para la Ciencia y la Cultura, es obra de los investigadores e historiadores Catalina Banko y Ramón González Escorihuela. Amplía la serie Biblioteca Biográfica Venezolana, cuyo límite pre establecido era completar 150 personajes pero, en virtud de los méritos del doctor Velásquez, ha sido ampliada al agregarse esta nueva biografía además de la dedicada a Simón Alberto Consalvi y, es posible, sumar otras dos, informó Carlos Hernández Delfino, presidente de la Fundación BanCaribe para la Ciencia y la Cultura. 
La colección Biblioteca Biográfica Venezolana se inició en el 2004 con la publicación de la biografía del general Joaquín Crespo, presentada en dos tomos, única con tal característica, no por los méritos del general Crespo sino por los de su biógrafo, Ramón J. Velásquez –aclaró Hernández Delfino. Las demás 149 personalidades biografiadas están compendiadas a razón de un tomo dedicado a cada una de ellas.
El doctor Velásquez fue un venezolano de grandes virtudes. Historiador, político, periodista, jurista y, sobre todo, un gran humanista. Tachirense de la población de San Juan de Colón, nace el 28 de noviembre de 1916 en el seno de una familia de intelectuales y católicos militantes. Desde temprana edad mostró dotes literarias y aptitudes para la vida ciudadana. Se inició como periodista a los 17 años, en el diario El Nacional de San Cristóbal, donde trabajó como jefe de redacción aun siendo estudiante. Tras la muerte de Gómez en diciembre de 1935, afianza su participación en la vida política del país junto a un grupo de estudiantes entre los que se encontraban Andrés Eloy Blanco y Leonardo Ruiz Pineda, con quien iniciaría su carrera de Derecho en la Universidad Central de Venezuela. 
Fue un ferviente defensor de la democracia. Durante la dictadura de Pérez Jiménez, utilizó el periodismo como una herramienta para hacer oposición contra las altas esferas del poder. Su permanente lucha contra el régimen le costó un buen tiempo en prisión. Como historiador, en 1983 inició un trabajo de recopilación y edición del siglo XX venezolano que culminó con la edición de 130 volúmenes de la historia contemporánea. 
Fue un apasionado de la historia de Venezuela. Entre sus obras más importantes se encuentran Pensamiento político venezolano del siglo XIX y XX, La caída del liberalismo amarillo, Las confidencias imaginarias de Juan Vicente Gómez, Caudillos, historiadores y Pueblo. 
Catalina Banko y Ramón González Escorihuela, historiadores, autores del libro Ramón J. Velásquez, un país, una vida, y por tanto, grandes conocedores de su vida y de su obra, nos ofrecen una concienzuda biografía de este ilustre venezolano, donde bien señalan: "estamos convencidos de que cuando se haga el necesario balance de la Venezuela del siglo XX, la figura de Ramón J. Velásquez resaltará con nitidez en el claroscuro de la escena histórica."
Esta entrega de una nueva biografía en el formato de la concisa serie Biblioteca Biográfica Venezolana pasa a formar parte del extenso legado bibliográfico del tachirense del año 1916 que desde joven hizo periodismo y gradúa en Caracas de abogado. Puede decirse que vivió para estar en la política. Gustavo, uno de sus cuatro hijos, afirma que en más de una oportunidad dijo que le hubiese gustado ser psicólogo pero que cuando estudió prácticamente la única opción de carrera universitaria era Derecho. La capacidad de Velásquez para penetrar el pensamiento del otro se manifiesta con extrema claridad en "Confidencias imaginarias con Juan Vicente Gómez", uno de sus libros más leídos además del trabajo dedicado a todo un personaje llamado Telmo Romero, inserto como parte de una versión avanzada de la biografía de Joaquín Crespo.

Primer acto del centenario

La presentación de la biografía que desde este 1 de mayo de 2016 ofrece la Fundación BanCaribe para la Ciencia y la Cultura marca el inicio de la conmemoración (28 de noviembre de 2016) del centenario del natalicio de Ramón J. Velásquez –comentó José Rafael Velásquez Betancourt. "El Doctor Velásquez, una historia nunca contada", con notas de la propia autoria del biografiado, fue publicado el 2013 por el tachirense Luis Hernádez Contreras, es también una sobresaliente contribución al buen conocimiento del personaje quien en próximamente, la Universidad Metropolitana le brindará un espacio a la biblioteca donada (unos 30 mil títulos) por los Velásquez-Betancourt, situado al lado del local ocupado por la biblioteca del no menos insigne Pedro Grases, además de que, como lo ratificó Carlos Hernández Delfino, con el aporte sustancioso del Banco del Caribe, funcionará un centro de estudios de la venezolanidad. 



miércoles, 27 de abril de 2016

Los chatarreros no lo gozarán

Está por verse si el Museo del Transporte llegará a ser la chivera que preludia la nota anexa de un extracto de la página 50 de la revista Zeta (número aniversario 42 años No. 2946 del 22/4/2016). Pero en cualquier caso, si el Museo Guillermo José Schael termina siendo chivera, con absoluta seguridad no sería la obra de generaciones que con tanto sacrificio y esfuerzos cotidianos a los lo largo de 46 años, le han dado tanto de sí. Más bien sería el resultado de la acción negligente de quienes históricamente le han dado la espalda – ¡que los ha habido! - así como de funcionarios que en el pasado reciente los obsesionó acabarlo. Sacarlo de cuajo de donde funciona desde cuando hacia 1966 el Ministerio de Obras Públicas dispuso que finalmente la idea de crear un Museo del Transporte en Venezuela, encontrara dónde desarrollarla. No sólo fue la selección del espacio que en vecindad mas sin relación, coincidió con el denominado Parque del Este. Darle un lugar no bastaba. Por eso articularon acciones oficiales y privadas tendentes a rescatar en donde se hallaran, piezas históricas listas para echarlas a hogueras donde se fundía la historia ferroviaria nacional iniciada en papeles casi con el advenimiento de la República que en 1900 contaba con mil kilómetros de tendidos férreos. Así mismo, crear condiciones para que en viejos galpones remodelados hallaran cobijo colecciones de automóviles, carruajes de tracción de sangre y objetos relacionados donativos de particulares que vieron como gracia de la República, del Estado y de la sociedad civil, dar a Venezuela el lugar abierto siempre al público donde reposaran para siempre testimonios del pasado relacionado con la movilización mecánica del país y su gente consagrada o dispuesta de modo afanoso a sembrar progreso, bienestar, integración, compactación territorial mediante el empleo de medios y vías carreteras, caminos ferroviarios, aerovías, empleo de maquinaria agrícola y para la construcción, coches tirados por caballos, rutas fluviales por los caudalosos ríos que corrían por toda la geografía nacional, hace décadas absolutamente descuidados, contaminados, secados por la desidia con la que desde esferas públicas como privadas, en los últimos años ven y tratan a la naturaleza: cuencas hidrográficas, parques nacionales, bosques naturales, reservorios de agua, llanuras, montañas, plantíos boscosos... La vida que nace y es posible sólo aliada al medio ambiente conservado, protegido, aprovechado,…

Por cierto, vale recordar que en el pasado reciente emisarios de algunos de los responsables de que a la naturaleza la traten de manera suicida, tal como lo dibuja la urgencia del reciente acuerdo universal de París, formaron parte de la corte que cierta aciaga mañana de 2008 hizo acto de presencia armada y sin razón para intimidarnos y darse valor a sí mismos en la sala de reuniones de la Fundación Museo del Transporte (FMT). Blandiendo cierta resolución ministerial, el vocero hizo esta precisión: “…se pueden llevar para su casa los carritos y sus maticas”. En voz altiva lo declaró uno de los delegados de la ministra Yubirí Ortega, reemplazada por Alejandro Hitcher quien entre sus ocupaciones para dejar magnífico legado como ministro del Ambiente y los Recursos Naturales Renovables – entre otros (en parte como otros) algo de cuanto contribuyó al desecamiento del segundo lago más grande del país: Guri -, incluyó desatar la guerra contra el Museo del Transporte para anexarle jardines al Parque del Este o Generalísimo Francisco de Miranda. En ese plan gastó dineros en proyectos – se puede leer en la prensa de aquel entonces -.

Además de auspiciar la campaña mediática destructiva y otras acciones mediante las cuales pretendió arrodillar a la gente del Museo del Transporte (y condenar a centenares de usuarios), de paso cargarse qué significa esta institución para el país de todos, coadyuvó a montar el andamiaje que hasta hoy ha avalado que arrendatarios de espacios los cuales, según el Contrato de Comodato MARNR/FMT vigente hasta el 2018, deberían garantizar la subsistencia económica del Museo como servicio público abierto a todos para preservar un patrimonio único invalorable e incuantificable, el Consorcio Fonbienes y la firma de transporte de pasajeros Peli Express y sus aliadas, hagan cuanto le venga en ganas y permita ganar dinero a costillas del empleo de espacios por los cuales deberían remunerar a la FMT no del modo caprichoso como lo hacen, sino conforme a derecho. Vale decir, según lo estipulan taxativamente sendos contratos que ambas firmas comerciales administran a su antojo, alegan que gracias a arreglos que – según declaran en baja voz - garantizan subsistan en los lugares que ocupan y, económicamente hablando, aprovechadoras de las respectivas concesiones. Advierten que son obligadas por lo que queda del antiguo Ministerio del PPP el Ambiente y los Recursos Naturales Renovables. Éste, por intermedio de la Procuraduría de la República, planteó un juicio el cual atendemos con extrema pulcritud, diligencia profesional e impecable respuesta argumental ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Razonablemente, el presidente Hugo Rafael Chávez Frías, percatado que se trataba de un atropello sin razón, más bien un acto inamistoso de grupúsculo de su gobierno contra un espacio público atractivo y querido por tantísimas personas, tuvo el buen olfato de encomendarle al Ministro del PPP la Cultura, doctor Pedro Calzadilla, presencia en el Museo del Transporte. En reunión respetuosa , cordial, de gran altura, propia del académico e historiador, celebrada con asistencia del entonces presidente del Instituto de Patrimonio Cultural, declaró a directivos y representantes laborales de nuestra institución, que de parte del Gobierno Nacional no existía predisposición contra el Museo del Transporte, instalaciones, personal y permanencia en el lugar donde está ubicado y resguarda el patrimonio que es de la Nación toda, protegido por las leyes que como tal lo consagran. Digno gesto de hidalguía del Presidente de la República como de su ministro de Cultura. De entonces para aca, de parte de la Fundación Museos Nacionales y la Dirección del Museo del Ministerio del PPP la Cultura, existe cooperación, intercambios y patrocinios que desdicen de la conducta y el comportamientos maledicentes o aprovechador de funcionarios de paso y/o empresarios mercantilistas practicantes a contracorriente de la historia y la modernidad de “Para mí todito pues mi trabajo es hacerme rico a costa de cualquier cosa”.

Innegable que el embate de lo hasta aca advertido obliga adoptar acciones ingeniosas mas nunca deshonestas ni degradantes que permitan que el Museo del Transporte subsista. Quien desee corroborar que hoy en día atrae a tantos niños, jóvenes, adultos y personas mayores como tal vez nunca, venga a verlo cualquier domingo del año. Hable con visitantes y usuarios. Seguro constatará lo mismo que preocupa e incluso aflige a los responsables directos del día a día del Museo. Pero no nos cansa doblarle el rendimiento a cada cien bolívares recaudados por medios lícitos, transparentes, administrados con honestidad, limpieza y decoro además de la generosidad de visitantes que donan una moneda en gesto de gratitud y reconocimiento por lo que le dejamos mirar libremente y apreciar en las colecciones representativas de estos restos de la historia del transporte en Venezuela, expuestos sin más en espacios del Museo del Transporte. Espacio de solaz y paz que subsiste, de parte de los trabajadores y directivos de la FMT como del Museo propiamente dicho, contra viento y marea, firmes en la disposición de evitar con el estruendoso apoyo de la gente, del pueblo, que acabe en la chivera a la que tantos chatarreros encantaría sacarle partido.
Alfredo Schael





domingo, 24 de abril de 2016

23 de abril, Día del libro

Los navíos de la ilustración llamaron los que trajeron a la Provincia de Venezuela los primeros que formaron la Real y Pontificia Universidad de Caracas.
Los primeros escritores venezolanos de la literatura colonial fueron los cronistas de Indias, entre ellos Juan de Castellanos, Fray Pedro de Aguado y Fray Pedro Simón. Oviedo y Baños contó la historia de la conquista de la Provincia de Venezuela, obra de la cual en 1723 se habría perdido el manuscrito de un segundo tomo.
Venezuela cuenta con una moderna industria editorial afectada por la falta de divisas para la materia prima que debe ser importada para producir más libros.
Tenemos un mercado relativamente importante en comparación con el de España o Argentina, por citar dos donde hay enorme demanda pese a la irrupción del libro digital.
La obra de Herrera Luque regresa pronto a todas las librerías del país e ingresa a Estados Unidos y a la red Librerías del Sur, En la 8a edición de la Feria del Libro en la Plaza Altamira algunas de sus libros estarán a disposición en el stand de EdicionesB.
La celebración del Día del Libro se remonta a principios de siglo. Cada 23 de abril se celebra en todo el mundo el Día del Libro.

El origen del Día del Libro se remonta a 1926. 

El 23 de abril de 1616 fallecían Cervantes, Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega. También en un 23 de abril nacieron – o murieron – otros escritores eminentes como Maurice Druon, K. Laxness, Vladimir Nabokov, Josep Pla o Manuel Mejía Vallejo. Por este motivo, esta fecha tan simbólica para la literatura universal fue la escogida por la Conferencia General de la UNESCO para rendir un homenaje mundial al libro y sus autores, y alentar a todos, en particular a los más jóvenes, a descubrir el placer de la lectura y respetar la irreemplazable contribución de los creadores al progreso social y cultural.
La idea original de la celebración del Día del Libro partió de Cataluña, del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés, proponiéndola a la Cámara Oficial del Libro de Barcelona en 1923 y aprobada por el rey Alfonso XIII de España en 1926. El 7 de Octubre de 1926 fue el primer Día del Libro. Poco después, en 1930, se instaura definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro. Coincide con la celebraciones de Sant Jordi - San Jorge, patrón de Alemania, Aragón, Bulgaria, Cataluña, Etiopía, Georgia, Grecia, Inglaterra, Líbano, Lituania, Países Bajos, Portugal, Eslovenia y México. Es tradicional que los enamorados y personas queridas se intercambien una rosa y un libro. 
Cuando en Caracas se dio comienzo a la edición anual de la Feria del Libro organizada en la Plaza Francia (Altamira) por la Alcaldía de Chacao, solían distribuirse rosas entre los asistentes a la inauguración del evento que este 2016 tuvo lugar el jueves 21 de abril.
En 1995 el Día del Libro se convierte en una fiesta mundial. Fue propuesto por la Unión Internacional de Editores (UTE), y presentada por el gobierno español a la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). En 1995, se aprobó proclamar el 23 de abril de cada año el Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor.

Libros en Venezuela

De la Península y a veces de Veracruz venía casi todo. El papel sellado necesario para certificar las actuaciones oficiales, era enviado en remesas de acuerdo a previas estimaciones bianuales. Entre 1705 y 1706 debieron consumirse 161 resmas. Esta carga ingresaba por La Guaira, puerto de Caracas, desde donde la distribuían según las necesidades hacia Margarita, Nueva Andalucía, Guayana y Trinidad.
Por distintos puertos llegaron los primeros libros de que se tenga referencia. En los considerados navíos que traían la iIustración y las ideas enciclopedistas arribaron los más antiguos correspondientes a la Biblioteca de la Universidad de Caracas, ediciones realizadas en Sevilla en 1491; en Venecia en 1502 y en 1509, en Lyon en 1526 y en 1527; en Basilea en 1521 y en 1541. Fue parte de la carga inicial de los llamados Navíos de la Ilustración. Los oficiales de la Contratación, según cédula de Valladolid del 5 de septiembre de 1550, debían hacer registros en las naves especificando por unidad la materia que trataban los libros que se enviaban a las Indias. 
Según cédula dada en Madrid, a 18 de enero de 1585, a las visitas que en los puertos de Indias se hicieran a los buques, debían asistir provisores y oficiales reales para que se constatase si se trataba o no de libros prohibidos. 
El 17 de diciembre de 1607 llegaron al país en el navío San Salvador, mercaderías destinadas a Francisco Castillo y Alonso Rodríguez Santos. Entre éstas se encontraban 120 librillos de Sancho Alejo a 60 reales cada uno y 40 librillos de Carlomagno y Olivero, a medio real cada uno. La cédula que dispuso la adopción del calendario gregoriano en 1582, fue de los primeros impresos en venir. Julio Febres Cordero agrega que la legislación restrictiva en materia de libros y publicaciones no era… letra muerta sino instrumentos que se aplicaban casi diariamente…. 
De cómo se celaba en los puertos el tráfico existen en los archivos venezolanos diversos documentos. Los datos mencionados nos dicen cómo llegaba a la Venezuela de la Colonia el material que forma a la gente que va a organizarse en 1810 para provocar la separación de España. Del mismo modo, a bordo del Leander fueron impresos la proclama y otros textos revolucionarios producidos por Miranda a partir del 10 de enero de 1806, cuando zarpó de Nueva York. En el Leander, Miranda, trajo una primera imprenta que jamás fue desembarcada en Venezuela.
Un texto dado a conocer por Iconos de Venezuela refiere: “Los primeros escritores venezolanos de la literatura colonial fueron los cronistas de Indias, entre ellos Juan de Castellanos, Fray Pedro de Aguado y Fray Pedro Simón. Podemos también mencionar a José Oviedo y Baños (Bogotá 1671/Caracas 1738), quien residió en Caracas desde los 14 años de edad, como el primer escritor criollo. Oviedo y Baños con un estilo clásico y realista contó la conquista y población de la Provincia de Venezuela, cuyo manuscrito del segundo tomo se habría perdido en 1723,
Durante la revolución de la Independencia, Simón Bolívar también usó su pluma para defender y divulgar los principios republicanos, y a veces para expresar sus emociones y vivencias personales. Las creaciones literarias que marcarán pauta pertenecerán a los géneros de la prosa y la poesía de sabor neoclásico de Andrés Bello. A su lado, destaca la escritura genial de ruptura y parodia de Simón Rodríguez”.
Es importante recordar que el Día del Libro tiene como objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor.
Venezuela cuenta con una moderna industria editorial afectada por la falta de divisas para la materia prima que debe ser importada para producir más libros. 
Tenemos un mercado relativamente pequeño y en cuanto a producción anual de libros con ISBN, en 2015 publicamos (cifras Unesco/Cerlalc) 3.199 títulos mientras en Brasil aparecieron 78.288, Argentina 28.610, México 29.524, Colombia 16.031 y España 90.802 títulos nuevos por citar algunos países en donde la demanda es alta pese a la irrupción del libro digital.

Nuevas ediciones de los libros de Francisco Herrera Luque

Con motivo del 25 aniversario del fallecimiento de Francisco Herrera Luque, el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y su ente adscrito Monte Ávila Editores Latinoamericana, anunciaron el jueves 7 de abril de 2016, la firma del contrato del primer título de la Biblioteca Herrera Luque. Con la participación de la presidenta de Monte Ávila, María Elena Rodríguez, y María Margarita Terán Austria, viuda del reconocido novelista, ensayista y diplomático venezolano Francisco Herrera Luque, se formalizó el acuerdo que contempla la edición de Los Amos del Valle.
EdicionesB se convino la publicación inmediata de los libros de Herrera Luque titulados Bolívar de Carne y Hueso, Los Cuatro Reyes de la Baraja y Boves El Urogallo.
En Nueva York, la editorial Sudaquia, que ya lanzó en norteamérica una edición de la novela La Luna de Fausto, editará también destinada al mercado estadounidense, Boves El Urogallo, Ambas publicaciones proyectarán la obra de Francisco Herrera Luque en el expandido mercado de lectores de literatura en castellano además de facilitar trabajar sobre el autor y su legado literario en centros de estudios dedicados a la literatura latinoamericana. 
Monte Ávila Editores da amplia cobertura a sus ediciones por intermedio de la red Librerías del Sur. El tiraje de cinco mil ejemplares de Los Amos del Valle hecho por la Biblioteca Ayacucho hace pocos años se agotó en pocas semanas luego de la presentación d e la hermosa edición en la biblioteca del Banco Central de Venezuela. 
El acuerdo con EdicionesB marca el comienzo del regreso de los libros escritos por Herrera Luque a las librerías de todo el país. Es notoria la ausencia de la obra del psiquiatra y escritor que se cuenta entre los autores que más lectores ha tenido en Venezuela en los últimos treinta y cinco años. 
La Fundación que lleva como nombre Francisco Herrera Luque, además de ofrecer los servicios de una biblioteca formada por más de cuatro mil volúmenes que funciona en la Plaza Los Palos Grandes, además de ser centro de actividades culturales, tiene como finalidad la promoción y facilitar la lectura no sólo de las obras del afanado autor venezolano nacido en Caracas en 1927 y que falleció en 1999.


De El Quijote
Las presidentas de Monte Ávila Editores y la Fundación Francisco Herrera Luque suscriben el contrato para el inicio de la Colección Herrera Luque con la re-edición de Los Amos del Valle
Busto de Cervantes realizado por el artista plástico venezolano Cruz Alvarez. Estuvo en El Calvario y fue regresado a la Plaza España, avenida Urdaneta,Caracas.



Afiches españoles alusivos a Cervantes y El Quijote


Editorial Eclepsidra presenta su programación cultural.

William Shakespeare. 7/8 Stand de EdicionesB en la 8a. Feria del Libro.en la Plaza Altamira.

William Shakespeare. 7/8 Stand de EdicionesB en la 8a. Feria del Libro.en la Plaza Altamira.

20 mil kilómetros de carreteras abrió y pavimentó Leopoldo Sucre Figarella

Buena asistencia tuvo el homenaje (23/4/2016) al ingeniero Leopoldo Sucre Figarella, organizado por Carlos Alarico Gómez a nombre de Fraternidad Guayanesa, con participación de compañeros de trabajo, amigos y familiares de quien fuera ministro de Obras Públicas durante ocho años, titular de la cartera de Transporte y Comunicaciones, ministro-presidente de la Corporación Venezolana de Guayana y del emporio de empresas básicas de Guayana además de gobernador del estado Bolívar y senador de la República. 
En el acto se proyectó el documental (Construyendo el Dorado), parte de la serie de Cine Archivo. Se trata de la síntesis biográfica, testimonios de familiares y allegados así como de los aspectos resaltantes en el discurrir de uno de los hombres que en la segunda mitad del siglo XX más hondamente se comprometió con la realización de obras públicas perdurables que cambiaran el rostro de Venezuela y abrieran posibilidades reales y armoniosas de integración espacial de toda la República, su gente, pueblos y ciudades además de completar el desarrollo tanto de las grandes obras hidráulicas que aprovechan el caudal hídrico del estado Bolívar para generar energía eléctrica como del complejo industrial de Guayana, clave para una alternativa distinta que le urge al país dependiente del petróleo que somos.
Carlos Alarico Gómez subrayó la convicción de Leopoldo Sucre Figarella (Tumeremo1926/Caracas 1996) en la existencia del Dorado como fuente que le dará a Venezuela el impulso para la justa y efectiva grandeza y felicidad de su pueblo. 
Uno de los ponentes recordó que el presidente Rómulo Betancourt, a quien Sucre le sirvió como ministro de Obras Públicas, reconoció la contribución fundamental d Sucre a la estabilización de la democracia en los años sesenta como realizador de obras gracias a las cuales la gente se daba cuenta que en diciembre de 1958 no fueron falsos los ofrecimientos de los candidatos y que la democracia podía ser muy eficaz y llevar a cabo obras de enorme impacto social. 
Graduado de ingeniero en la UCV (1948), al iniciarse en el ejercicio privado de la profesión, tuvo la oportunidad de trabajar en diseños iniciales de proyectos como el de la avenida Libertador y las autopistas del Este y Valle-Coche los cuales años más tarde le correspondería los como funcionario de los gobiernos de Betancourt y Leoni entre 1961 y 1968. Otras realizaciones incluyeron, desde el MOP, completar 20 mil kilómetros de carreteras pavimentadas, 150 represas con fines agropecuarios, 60 centros hospitalarios, centenares de acueductos, reservorios de agua para Caracas, distribuidores de tránsito rápido en la capital, el arranque de las obras del Metro de Caracas, la integración vial norte-sur y este-oeste de su estado natal, el puente sobre el río Orinoco, la fundación de Santo Tomé de Guayana (Ciudad Guayana) amén del trabajo mancomunado sin perturbación alguna cuando la Causa R ( Andrés Velásquez) ganó las elecciones que lo convierten en gobernador del estado Bolívar.
Con Carlos Andrés Pérez fue titular de la cartera de Transporte y Comunicaciones. Su labor en tal cargo hasta octubre de 1976, cuando renunció, marcó un antes y un después en todas las áreas competencia de ese despacho ministerial.
Fue definido como hombre serio y cariñoso, de carácter férreo pero gran corazón. Como promotor de gerencias eficaces. Gerente firme en las orientaciones, exigente de responsabilidad en la conducción de proyectos, ejemplo de trabajador incansable sin sábados ni domingos para descansar. Se resaltó la probidad y honestidad en el manejo de cuantiosos recursos públicos.
Guillermo, uno de los cuatro hermanos Sucre Figarella, dijo que Leopoldo siempre fue un auténtico político, hábil, dedicado al trabajo, estudioso en profundidad de los problemas y sus soluciones aunque algunos equivocadamente creen que fue más gerente que el político que muy joven organizó a los estudiantes bolivarenses en tiempos de gomecismo y en la década de 1940 alcanza ser el primer bachiller elegido para formar parte del Consejo Universitario de la UCV. 
Roberto Arreaza Contasti planteó la unidad de los guayaneses para rendir el homenaje que se le debe a Leopoldo Sucre Figarella. Pudiera ser al recordar en octubre de este año 2016, los 90 años de su nacimiento.
Leyenda: 1. Portada del documental producido por Cine Archivo. 2. Aspecto del encuentro promovido por Fraternidad Guayanesa para recordar a Leopoldo Sucre Figarella.