miércoles, 26 de enero de 2011

Cien años de la llegada masiva de automóviles a Venezuela

Venezuela completa en el año del bicentenario de la firma del acta que consagra su Independencia de España el primer centenario de otro hecho de sumo significado en la vida nacional. El 5 de agosto de 1911, por iniciativa del emprendedor William Henry Phelps (1875-1965) y el apoyo de Edgar Anzola, comenzó la importación masiva de automóviles y su consiguiente mercadeo en gran escala.

Phelps había contactado a la estadounidenses Ford como también al fabricante de la marca Buick, las cuales comercializaría a través de las firmas Arvelo & Phelps y luego, Almacén Americano y Automóvil Universal.

John Phelps, nieto de William Henry, precisa en la biografía de su abuelo (Caracas 2001) los extenuantes viajes promocionales por el interior de la República. En 1912 la idea era demostrar: “por donde pasa una mula pasa un Ford”.

En Caracas, para vender, además de rifar el primer auto que importó, todo comenzaba por convencer al cliente de montarse en el auto, luego se los paraba frente al local en la esquina de Sociedad,”mirando hacia el Guaire, se acomodaban el comprador y mi abuelo, que era el chofer, pues casi nadie en Caracas sabía manejarlos, le aflojaba la palanca y de allí salía pendiente abajo, al pasar por Cipreses tomaba velocidad hasta casi llegar al río, donde paraba; por supuesto que para remontarla la cuesta era necesario alquilar un coche tirado por caballos” –afirma el biógrafo. Quizá exagera aunque bien cierto es que antes que vialidad apropiada, llegaron varios automotores europeos y americanos. Tímidamente se dejó sentir la presencia de los T importados por Phelps, primero de modo esporádico hasta que a partir de 1911 le entra de lleno al negocio el cual en 1912 ya era importante.

Phelps tuvo la visión de suponer mejores ventas si al ser concesionario exclusivo ofrecía el respaldo de la mecánica que permitiera sacarle el mayor rendimiento a los autos ofrecidos, aquellos infatigables todo terreno o Ford T. En esa línea de trabajo logra que un villacurano viaje a Detroit donde lo convierten en el primer venezolano graduado en mecánica automotriz en los Estados Unidos. Ese personaje fue el excepcional Edgar J. Anzola (1893-1981). Con apenas 16 años de edad, en la propia planta Ford lo instruyen sobre el funcionamiento y cuido de los modelo T.

De Italia llega formado y con entusiasmo Domingo Ottati (1877-1961) quien como valor agregado al conocimiento de la mecánica suma el arte de saber conducir por lo que ofrece la primera línea de carros de alquiler. Como él, vinieron más que prestan la pericia al oficio de penetrar los precarios caminos de recuas demostrando carros nuevos en venta.

Primer automóvil. El arribo del primer carro a nuestras tierras y la primera noticia acerca del particular debe acreditarse al diario caraqueño El Monitor. En la edición del 21 de abril de 1904, afirmó: «…el lunes (18 de abril) por la tarde transitó por las calles de Caracas por primera vez un lujoso automóvil, el cual ha sido traído por el señor doctor Isaac Capriles. Lo manejaba un individuo extranjero, quien sin duda habrá venido para generalizar entre nosotros el uso del cómodo vehículo. En su trafico por la vía pública no tuvo ningún inconveniente».

La información anterior la precisa hace seis años el periodista e historiador Javier González quien la encontró mientras investigaba en esa fuente esencial que son los periódicos publicados en la Caracas de comienzos del siglo XX.

El hallazgo de González desvaneció lo repetido hasta el año 2004: el carro francés Panhard Levassor traído para doña Zoila de Castro, fue el primer automóvil en Venezuela.

En diciembre de 1905 sólo había cinco automóviles en Caracas y seis en total en Venezuela pues un comerciante larense trajo uno europeo. En 1905, el presidente, general Cipriano Castro, a ratos utilizaba un Darracq francés. A partir de 1908, el auge del automovilismo en Venezuela era evidente y, si se quiere, hasta indetenible. Pero las importaciones masivas maduran desde el año 1911.

En 1910, la mayoría de los vehículos que existían en Venezuela estaban inutilizados por falta de repuestos. Tan sólo dos se encontraban en condiciones de rodar. La causa principal de este inconveniente era el costo de los repuestos.

Sin embargo, a mediados de 1910, el general Gómez, guiado por uno de sus máximos colaboradores, Román Cárdenas, ministro de Obras Públicas, inició una agresiva política de construcción de carreteras. A finales de ese año fue dictada la «resolución que exoneraba de pago de patente a los automóviles y coches de alquiler con llantas de goma», decreto ordenando la construcción en cada estado de la República de una carretera central debidamente pavimentada.

El 18 de mayo de 1913, un grupo resolvió establecer el Automóvil Club, para lo cual se reunió en un lugar al Este del valle de Caracas. Eran los propietarios y animadores del automovilismo de entonces.

El historiador Javier González afirma que a partir de ese año de 1925 «el automóvil comenzó a ser metástasis» en el territorio venezolano, fundamentalmente en Caracas, donde pasó de 2.500 vehículos de combustión interna en 1927, a 8.000 en 1937, 10.000 en 1947, 40.000 en 1957, 200.000 en 1967, 500.000 en 1977, 1.500.000 en el año 2000 y casi 4.000.000 en la presente fecha.

Entre los hallazgos de González figura precisar que el 5 de agosto de 1911, justo 30 días después del día conmemorativo del centenario de la Independencia de Venezuela, desembarcan en La Guaira, el primer Ford importado por William Henry Phelps.

40 marcas entre 27 agentes. El periodista Guillermo José Schael da cuenta de que en 1925 había 40 marcas representadas por 27 agentes. Durante la segunda y tercera décadas del siglo XX, a varias ciudades del país, el automóvil fue llevado desarmado a lomo de mula. No existían caminos, gasolina, choferes y menos aún mecánicos.

Fred Charles Heath (1888-1963), en 1925 este estadounidense excombatiente de la I Guerra Guerra Mundial, trajo de los Estados Unidos la experiencia adquirida en la Ford Motor Company mientras la dirigía personalmente el genial Henry Ford, padre de la revolución automotriz.

En sus primeros tiempos en el país como mecánico estuvo vinculado a Armando Planchart y Gustavo Ramella Vegas, ligados al negocio de la distribución de automóviles de marcas estadounidenses. Así establecieron una relación a la que Heath aportó el peso de la especialización técnica que mucho antes lo acredita para formar parte del grupo organizador de los aficionados al automovilismo en el país, reunidos en Caracas en 1925. Más tarde dio inicio a la mecánica de las cajas automáticas cuando apenas empezaban a ser una novedad en Norteamérica.

Preferencias históricas. Según Julián Afonso Luis, especialista en la materia, los modelos más vendidos a lo largo de 106 años de presencia del automóvil en el país, son: Ford T (1911-27), Ford Modelo A (1927-32), Pickup Chevrolet (1952-86), Volkswagen Escarabajo (1957-81), Dodge Dart (1963-77), Chevrolet Malibú (1978-84), Chevrolet sedan (1952-54), Ford LTD (1966-81), Ford Fairlane (1963-78), Toyota Corolla (1986-2009), Chevete (1981-95), Corsa (1996-2004), Fiat 147 (1981-87), Toyota Land Cruiser (1957-86) Jeep CJ5 (1953-82).

La Guía del Motor ratificó que durante 2010 el mayor fabricante de vehículos en el mercado venezolano fue General Motors Venezolana (GMV), líder en producción y ventas por tres décadas. En segundo lugar ubica Ford. Tercero Toyota. Cuarto y quinto Chrysler/Dodge/Jeep y MMC Automotriz (Hyundai, Fuso y Mitsubishi). Siguen Iveco y Mack. El octavo ensamblador es Venirauto Industrias, empresa mixta venezolano-iraní dirigida por el gobierno.

Según Cavenez, tres marcas de vehículos totalizan con sus ventas el 72% del total de las colocaciones del mercado. Son ellas Chevrolet (41,05% - 47.224 unidades), Ford (18,20% - 20.933) y Toyota (12,68% - 14.589). Al cierre de noviembre de 2010, el mercado venezolano totaliza ventas por 115.047 unidades. Hasta el mes once, se vendieron 100.850 vehículos de producción nacional (87,66%) contra 14.197 unidades importadas (12,34%). Los modelos con mayor demanda: Aveo, Optra, Corolla, Fiesta y F-350.

A escala mundial, Toyota es el primer productor seguido por GM, VW y Ford. Aportó 7.528.000 de su marca Toyota pero las ventas globales del grupo, incluidas las filiales Daihatsu y Hino, totalizaron 8.418.000 de unidades. General Motors logró vender 8.389.000 del total de 70 millones de carros construidos durante 2010. El gigante estadounidense anunció que por primera vez en sus 102 años de existencia, sus ventas de automóviles y camiones en China superaron en el 2010 las que efectuó en Estados Unidos.

¿Cuántos automóviles tenemos? Este año 2010 están matriculados unos 5.500.000 automotores. Es lo que refieren las estadísticas oficiales suministradas por el Instituto de Transporte y Tránsito Terrestre. La versión no oficial en cuanto al parque automotriz nacional publicada en La Guía del Motor, dirigida por el periodista Raúl Alvarez, dice que el total de automotores son 3.822.743 unidades: 2.365.170 (61,9%) de pasajeros, 706.847 (18,5%) rústicos, 300.841 (18,3) comerciales), 49.885 (1,3) buses y microbuses. 93,5 son a gasolina y 0,3 a gas GNV. 37% son marcas estadounidenses, 24,7 japoneses, 14,3 europeos, 15% coreanos, 8% brasileños,1% chinos, iraníes, hindúes.

Otro dato de interés es que 1.630.127 o el 42,6% unidades operativas -según el registro publicado por Alvarez-, tiene entre 0 y 5 años de antigüedad, 612.427 entre 6 y 10 años de uso, 614.286 entre 11 y 15 años y el 25% o 965.703 vehículos ruedan hace más de 15 años.

Un informe de gestión de la estatal petrolera PDVSA correspondiente al año 2009, específica que desde el inicio del proyecto de implantación del Gas Natural Vehicular (GNV), se han logrado convertir 19.124 vehículos al uso dual de combustibles (gas-gasolina), de los cuales 14.140 corresponden al año 2009. Hay 133 puntos de expendio de gas natural.

Primer carro fotografiado en la prensa. Un automóvil apareció retratado por vez primera en la prensa venezolana el año 1905, cuando la revista El Cojo Ilustrado ilustró una reseña con la fotografía periodística donde se aprecia el coqueto descapotado Darracq utilizado por el general Castro.

En la prensa del primer decenio del siglo, luego de la noticia de que Capriles exhibió en abril de 1904 su Cadillac para su uso privado, varios cronistas reseñaron el paso a velocidad que sobrepasaba la fijada para los coches a caballos en el perímetro urbano así como aventuras y desventuras de quienes en diversas partes del país se animaron a contar con tan magnífico artilugio.

La presencia del automóvil fue colmando páginas en la prensa cada vez más informativa y comercial hasta constituirse en uno de los vértices publicitarios de las empresas periodísticas. No hubo revista sin comentarios sobre automovilismo como tampoco pocos quienes se animaron a fundar publicaciones especializadas.

En libros. En 1969, Guillermo José Schael publicó el libro Historia del automóvil en Venezuela; el 2004, la Fundación Museo del Transporte hizo otra contribución con la obra Venezuela, 100 años en automóvil. En el 2010, Seguros Caracas patrocinó Automóviles y Caminos de Venezuela, profusamente ilustrado y a color, hasta ahora el máximo homenaje en forma de libro dispensado al automóvil en nuestro país.

No obstante el invariable interés por el tema, la bibliografía especializada es relativamente escasa.

Lo contrario de cuanto ocurre en otros países, en Venezuela, la industria automotriz como también los distribuidores de vehículos, muestran poquísimo interés por la valoración histórica de la presencia de sus propias marcas en el país. Incluso desestiman la preservación de vehículos de época. Y por si fuera poco, manipulan las fechas en las que determinadas marcas se hicieron presentes en el escenario nacional.

La mayor colección. Ciento un unidades automotoras con al menos cuatro ruedas, integran la mayor colección tanto pública como privada de nuestro país. Pertenece a la Fundación Museo del Transporte y se exhibe en la sede del Museo, en Caracas. El Cadillac modelo Tulip cupé descapotable, dos puestos, del año 1906, es la unidad original más antigua. El ingreso Muy recientes es el ingreso del segundo autobús de la colección: Leyland Nacional fabricado en 1975. El 12 de octubre del 2010, el Museo del Transporte cumplió 40 años de actividades.

En diferentes ciudades hay coleccionistas, clubes y otras organizaciones de propietarios algunos de colecciones. Podría estimarse en millar y medio la sumatoria de los vehículos de colección o de época, sobre todo en la categoría clásicos, conservados por particulares con niveles de excelencia en cuanto a su conservación y funcionamiento.

El centenario del inicio de la importación masiva de automóviles debe ser otro motivo agregado al jubileo debido a la coronación del bicentenario de la Independencia de Venezuela.

Alfredo Schael

Enero de 2011

Fotografías de la Fototeca Guillermo José Schael y del Fondo Documental de la Fundación Museo del Transporte. Con la colaboración de colecciones de AVAAC.

Noticias: Raúl Alvarez, editor de Flash de la Guía del Motor.


























































































































Leyendas

1. Cadillac 1904. Primer automóvil en Venezuela.

2. Isaac Capriles.

3.1905. Darracq 1905. Primera fotografía de un carro a motor publicada en la prensa venezolana.

4.Willam Henry Phelps.

5. Ford T.

6. 1915. Ottati de pié en su Ford Torpedo Nº 11.

7. Primeros en Barquisimeto.

8. Fred Heath. Mecánico. Cofundador del Touring Automóvil Club.

9. 1929. Sedán descapotable verde.

10. En 1972, don Edgar Anzola rememora en el Museo del Transporte la década de 1910.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Acerca del desalojo del Museo del Transporte

Amigos Todos.
1. No obstante la amenazante comunicación dirigida por el
Ministerio, el Museo debe reiniciar sus actividades normales programadas el
domingo 10 de enero de 2010.
2. Por ahora están en curso las vacaciones colectivas del personal.
3. Reanudamos tareas con con renovado entusiasmo e idéntico
deseo de
servir al colectivo al cual nos debemos y jamás en 40 años
hemos dejado de servir con nuestras fallas, limitaciones y virtudes.
4. Gracias por la solidaridad. el acompañamiento responsable inspirado en
el mejor criterio ciudadano y sentido cívico.
5. Consignamos dos documentos esclarecedores de la situación actual.
explicativos del por qué lucharemos menos por un espacio que por
defender un patrimonio, lo que a todos los venezolanos debe
interesarle.
6. Hemos encontrado comprensión en funcionarios del gobierno sorprendidos
por la comunicación fechada 2 de diciembre de 2010 y el aparente deseo
de cierto ente comercial privado de aprovecharse u obtenga ventajas crematísticas del desalojo del Museo del Transporte. Nos opondremos a cualquier injusticia.
7. Para comunicarse con nosotros favor recurrir a la:
museotransporteccs@gmail.com

Cordialmente, a nombre de la Junta Directiva de la Fundación Museo
del Transporte,
Alfredo Schael



















jueves, 2 de diciembre de 2010

Campeones del automovilismo evocaron los años dorados

                                                         Bella dama junto al Cadillac 1938 Barráez                                               Grupo de Rock que amenizó parte del encuentro de campeones
                                            Espléndida vista del auto acondicionado para carreras por Barráez

Eduardo Muñoz conduce el Formula II construido por su padre

Cita histórica la que tuvo lugar el domingo 28 de noviembre de 2010 al reunirse en el Museo del Transporte los campeones del automovilismo nacional en el siglo XX.

Toto Osorio, quien auspició y alentó el encuentro auspiciado por el Club Le Pur Sang con la participación de la Asociación Venezolana de Autos Antiguos y Clásicos (AVAAC) y el Museo Guillermo José Schael,  resaltó que por primera vez en varias décadas, se reencontraron muchos de los personajes legendarios. Varios de ellos le dieron nombre y prestigio a Venezuela al convertirla en foco de atención en cuanto a automovilismo de competencia se refiere.

Osorio dijo que no fue fácil localizar a todos quienes finalmente el día 28 se vieron cara a cara después de mucho tiempo sin que uno supiera del otro a pesar de haber compartido experiencias en el pasado a veces estrechamente. No hubo quien no se sintiera feliz de verse entre viejos amigos, glorias de automovilismo nacional-comentó Osorio.

Para Osorio fue clave contar con el Museo tanto como con Mario Di Nardo y Leonardo Casariego, presidentes de Le Pur Sang y AVAAC, los asociados a éstos y otros clubes de coleccionistas, así como con Octavio Estrada, Sid Marrero, Enrique López y otros cooperantes cuya generosas contribuciones hicieron posible el evento.

El gran encuentro denominado “Protagonistas del Automovilismo Venezolano del Siglo XX” se desarrolló tal fue programado en los espacios del Museo de Transporte ubicado en Caracas con asistencia de más de un centenar de protagonistas e igual número de máquinas de todos los tiempos la mayoría de coleccionistas asociados a Le Pur Sang, AVAAC y varias sociedades del interior del país.

Los vehículos originales de Sebastián Barráez, Lorenzo Centeno y Eduardo Muñoz, Fórmula II construido en el país,  fueron exhibidos como piezas históricas de competencia nacional.

En el gran grupo de ex corredores que se hicieron presentes se encontraban, entre otros Roberto “Bobby” Dennett,  Armando “Pelón” Capriles, Henry Hoyos, Ernesto Viso Del Prete, Nelson Canache, Edgar “Cunaguaro” Suarez, Armando “Patapata” Mota, Giovanni Cecotto, Néstor Príncipe, José “Rancho Alegre” Murillo, Franco “el Flaco” Bardusco, Pedro Paredes, Emilio Andrés, Luis Ramón “Cohete” Rodríguez, Alberto Adriani, Germán Aranzazo, Lorenzo Centeno, Branko Krnjajski, Leopoldo Barreto, Alejandro Popow, Maurizio Scala, Ricardo Nur y Daniel Cavero.

Una serie de conferencias estuvieron a cargo de Leonardo Casadiego, Humberto Galarza, Octavio Estrada, Eduardo Muñoz Jr, Gabriel Gómez, Max Lefeld y Branko Krnjajski. Cada quien brindó una amplia exposición acerca de la historia del automóvil en Venezuela, la evolución de las competencias desde el arribo de la Buenos Aires-Caracas de 1948, así como la participación de pilotos venezolanos en las pistas del mundo.

Casadiego abordó la historia del automóvil en Venezuela la cual comienza en 1904 con el vehículo traido por Isaac Capriles.  Estrada ofreció como periodista especialista en el tema, los parámetros de la evolución de la actividad a través del tiempo a contar a partir de 1948. Las charlas dejaron en los asistentes una visión que toca la actualidad en el mundo de las carreras de autos.

El maestro Pietro “Dino” Turco y el experimentado preparador Siegfried Nutt compartieron junto a las nuevas promociones de volantes criollos como Giancarlo Serenelli y Alex Popow, quienes culminaron en el primer y tercer lugar en el Latam Challenge Series 2010 en pistas de México y Estados Unidos.

El ambiente del rally también estuvo presente con figuras tan representativas como Alberto “Bachaco” Adriani, el anzoatiguense Alejandro Popow y Germán Aranzazo, quienes también tuvieron participaciones en las pistas de velocidad durante casi cuatro décadas.

Igualmente asistieron familiares de varios protagonistas de los años románticos del automovilismo nacional, como los hijos de Marcelo Barráez, Abele Cavicchioli, Eduardo Muñoz, Pepe Osorio y Armando D’Ambroggio, entre otros. La muestra también estuvo acompañada por una importante representación de vehículos clásicos de todas las épocas que forman parte de los clubes Le Pur Sang y AVAAC.

Con notas tomadas de

Primicias24.com (Prensa Prototipos)

y fotografías de

Oscar Sabater y Gabriel Gómez y Sid Ricardo Marrero.









1 Mario Di Nardo, 2 Pedro Paredes. 3 Néstor Principe, 4) Leonardo Casadiego, 5 Edgar "Cunaguaro" Suarez, 6) Gremán Aranzazo, 7 Armando "Patapata" Mota, 8 Henry Hoyos, 9 Roberto "Bobby" Dennett, 10 Armando "Pelón" Capriles, 11 Pietro "Dino" Turco, 12 Ernesto Viso, 13 Emilio Andrés, 14 Octavio Estrada, 15 Papelillo, 16 Nélson Canache, 17 José "Rancho Alegre" Murillo, 18 Ricardo Nur, 19 Mauricio Cavicchioli, "Cohete" Rodríguez, 20 Toto Osorio. 21 Juan "Chichi" Notz y 22 Franco "El Flaco" Bardusco.





Pelón Capriles y Toto Osorio








Pedro Melis



Algunas curiosidades o rarezas





DKW de Lorenzo Centeno y el no menos histórico de Barráez, primeros en llegar







Famosos corredores con directivos de AVAAC y Le Pur Sang







Joya del coleccionismo venezolano y aveciano



miércoles, 24 de noviembre de 2010

Medio siglo del último vuelo de LAV a Europa












Douglas DC-4 YV AJI LAV adquirido en 1946.

Hace medio siglo, la Línea Aeropostal Venezolana establecida en 1934, le quitaron sus alas internacionales. Así lo calificó el comandante Guillermo Pacaníns, de los más diligentes y visionarios directivos de la aerolínea estatal que el 29 de noviembre de 1960, completó su último vuelo Europa-Venezuela.

La suspensión de la explotación de la concesión de servir rutas internacionales se debió a consideraciones de orden económico. En medio de la precariedad financiera de aquel momento, justo a la hora del nacimiento de la era democrática luego de la huída de Marcos Pérez Jiménez el 23 de enero de 1958, hace 50 años lo sensato era cortar por lo sano aquellos desaguaderos de dinero público. Y mantener operativa, cuando menos la División Internacional de LAV era una de las tantas cargas a ser obviadas.

El vuelo que partió de Roma y paró en Madrid, amaneció en Maiquetía. Trajo sesenta pasajeros. Estuvo a cargo de un grupo de los experimentados pilotos y azafatas quienes a partir del otoño de 1953, sirvieron la ruta europea de Aeropostal agregada a las frecuencias sobre Nueva York, Bogotá, Lima, Panamá, Miami, La Habana. Lisboa, Roma y Madrid eran los destinos del servicio trasatlántico.

Esos hombres y mujeres fueron Aurelio Valery, Domingo Urdaneta, Joaquín Villasmil, Gastón Dupuy, Juan Bautista Pedrosa, José Vicente De Armas, Miguel Rada, Eugenio Manuel, Norberto Tomás González, Luis Ramón Chávez, Enma Josefina Martínez, del grupo de aeromozas con mayor experiencia.

Varios de los aviadores mencionados, graduados en el Escuela Miguel Rodríguez a partir de la segunda mitad de la década de 1940, pasaron luego a pilotar, al lado de tripulantes aún más jóvenes, los jets de la Venezolana Internacional de Aviación S. A. (Viasa), una vez operativa esta aerolínea creada a partir de la fusión integradora de los viajes al exterior de Avensa como de LAV.

Entre ambas aportaron desde finales de 1960, capital de trabajo en proporciones 51/49 pero sobre todo recurso humano diestro y experimentado lo cual acabó siendo estupendo negocio para el sector público como para los particulares a cargo de la conducción de la operación de la nueva línea aérea exclusivamente internacional.

Entre los méritos de la nueva administración fue erradicar vicios que en cierto modo condujeron a la descapitalización de LAV, elevadas pérdidas operaciones o ninguna ganancia sobre todo en la operación internacional cuyo costo al país representó entre 1952 y 1960, sesenta millones de bolívares (aproximadamente diecisiete millones de dólares).

La Línea Aeropostal Venezolana inició los vuelos sobre Europa en 1946. Recuerda Pacaníns que mayo de 1946 el DC-4 siglas YV-AJI, al mando del capitán Manuel Saturnino Mendoza, voló hasta Lisboa vía Belem, Natal, Dakar y Casablanca. Llevó invitados. De regreso –afirma Pacaníns- trajeron los primeros pasajeros pagos de Portugal a Caracas.

El Douglas DC-4 cuatrimotor siglas YV-AHE, al mando del capitán Rafael Benito Bethencourt, copiloto William Ellery Quick, primer oficial Jofree Vallee e ingeniero de vuelo José Fuenmayor completó el vuelo vía Bermudas, Las Azores, Lisboa, Madrid hasta Roma, en donde aterrizó el 20 de octubre de 1946.

Bethencourt llevó el encargo de conducir el primer vuelo hasta Roma como parte de los largos cruceros aéreos en viajes de experimentación comercial que incluyeron Londres, París.

En julio de 1946, el capitán Maldonado había llevado hasta Estocolmo vía Miami y Reyhavik el DC-4 de LAV siglas YV-AJI, transportando los marinos mercantes que se harían cargo de traer a La Guaira los barcos mercantes construidos en Suecia para la Venezolana de Navegación (CAVN).

Bethencourt, como nuevo director de operaciones de LAV propuso a la directiva presidida por Enrique J. Velutini, crear la división internacional.

Sin embargo, no sería sino hasta 1953 cuando la operación sobre Europa adquirió consistencia.

En 1950, experimentó la división internacional de la aerolínea venezolana CAVE, bajo la denominación comercial AVE -Aerovías Venezuela Europa-, orientada a captar el tráfico migratorio hacia Venezuela desde Portugal, España e Italia y aprovechar el Año Santo -1950- que suponía generaría viajeros entre Caracas y Roma.

Como la operación inicial de LAV sobre el viejo continente, los DC-4 de AVE cruzaron por poco tiempo el Atlántico.

El primer Constellation serie 749 que LAV envió a Europa fue el siglas YV-C-AMU Antonio José de Sucre. Aterrizó en Lisboa el 9 de noviembre de 1953, siete años antes de la terminación de la operación trasatlántica e internacional de esa aerolínea. En los comandos de ese vuelo estuvieron en el vuelo que había despegado de Maiquetía a mediodía de la víspera, los capitanes Manuel Saturnino Mendoza, Joffre Vallee, William Díaz, Pablo Estinada y Carlos Hiller. Entre las aeromozas figuraron Miguelina Principal y Cristina Valderrama.

Las operaciones internacionales de LAV contaban con cuatro Constellation 749, los mismos que volaban a Nueva York. Además de los pilotos mencionados, en el plantel figuraba el capitán Gonzalo Párraga, primer piloto civil contratado por la Aeropostal Venezolana a partir del 1 de noviembre de 1945.

En 1953, la jefatura de operaciones de la compañía estaba a cargo del capitán Antonio José Maldonado. Debido a la trágica muerte de Rafael Arráiz Lossada, la presidencia de LAV estaba a cargo de Eduardo Berrizbeitía.

"La tenacidad venció y se anduvo a la par de nuestros competidores Iberia y Alitalia" –apunta Pacaníns en su obra La aviación comercial venezolana. De la carreta al avión (Armitano, Caracas. 1985). Para mejorar la eficiencia de las rutas transcontinentales, en 1955, el gobierno concretó la compra de varios Lockheed Super Constellation G.

Correspondió al Lockheed Super Constellation G siglas YV C AMI el último vuelo internacional de LAV bajo itinerario.

Pero, el siguiente año, con motivo de la elevación al cardenalato de monseñor José Humberto Quintero, quien era arzobispo de Mérida, la misma aeronave, único Super Constellation G operativo en la destartalada LAV de 1961, fue enviado por el gobierno a Roma para traerse al Cardenal primado de Venezuela.

A propósito de este, entre Roma y Madrid hubo cierto problema que obligó a estar más tiempo en la escala en Madrid. El capitán Luis Emiro Cañas refiere que cuando se acercaban a las costas venezolanas estaba convenido un encuentro en vuelo con la escuadrilla de Sabre F-86 de lA FAV que escoltaría la nave hasta Maiquetía, de acuerdo al protocolo practicado entonces. Sin embargo, el encuentro no se dio porque el Super Constellation fue desviado debido a cierto mal tiempo al entrar al Caribe y los escoltas tuvieron que regresar a su base por agotamiento del combustible rastreando el objetivo alrededor del punto convenido.

Un suceso sensacional ocurrido en los últimos vuelos de los Super G. Lo protagoniza el atrevido muchacho portugués Daniel Correia De Melo, quien se sube por el tren de aterrizaje delantero del Constellation mientras el capitán Joaquín Villasmil aguardaba en la cabecera de la pista de Lisboa la orden de despegar. Encerrado en la cajuela de la rueda, tras 10 horas de viaje, el joven polizón Correia llegó sano y salvo a Maiquetía, destino final del vuelo. ¡Ni él mismo se lo creía!

La presencia del emblema de LAV en Europa se prolongó por espacio de 14 años consecutivos. Concluyó ha justo medio siglo.









1950. Llegada a Roma del DC 4 operado por Aerovías Venezuela Europa.










Primer Constellation que llegó a Lisboa en vuelo Lav. Noviembre de 1953.









Recepción en Madrid de primer Constellation 749 de LAV que aterrizó en la capital española: octubre de 1953.








Polizón portugués que pasó 11 hora de vuelo dentro del tren de aterrizaje de un Super G de LAV. 1960.









Noviembre 29 - 1960 desembarcan últimos pasajeros del servicio de LAV Europa-Caracas.











1960. Tripulantes del último vuelo regular Europa-Caracas.

Maiquetía el día 29-11-1960.






Douglas DC-4 de LAV YV AHE recién aterrizado en Roma por el capitán Rafael E. Bethencourt. 1946. Col. Cap. Jorge Bethencourt.







1950. Oferta de AVE




1950.








1953 equipo Constellation 749.







1956. Europa con equipo Super Constellation 749.






1960. Con aviones Super Constellation G.

Alfredo Schael

Con datos y material gráfico suministrado por Jorge Bethencourt y Alí Méndez Martínez, el informe de actividades de LAV desde el 18 de octubre de 1945 hasta el 30 de septiembre de 1946 y memorias de la empresa correspondientes a los años siguientes.

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