lunes, 17 de marzo de 2014

Las primeras caraqueñas pilotos de turismo


A principios del año 1964 se graduaron de piloto de turismo un grupo de caraqueñas que tomaron el curso ofrecido por la escuela del Aeroclub Caracas, en el aeródromo de La Carlota. Esta promoción de mujeres reseñada en la prensa de entonces, la integró quien sería una de las interesantes artistas plásticas venezolanas del siglo XX, Margot Benedetti de Romer (su esposo Henrique ‘Kike’ Romer murió en trágico accidente ocurrido en el estado Guárico durante una maniobra en su propio avión); Ana Mercedes Zuloaga, deportista con exitoso paso por la publicidad como parte del equipo de ARS; Diana Areaga de Fernández, Pilar Colimodio y Beatriz Tinoco de Fernández, fallecida en otro accidente de aviación cerca de Aruba en vuelo privado entre Miami y Caracas tripulado por su esposo.  

Las primeras caraqueñas pilotos aparecen fotografías junto al avión escuela, Cessna 172 siglas YV-T-TLE.

Promoción EACMR* 1960

Según la revista Páginas, en 1960 tres damas aragüeñas plantearon a la directiva de la Escuela de Aviación Civil Miguel Rodríguez considerar entrenarlas en aviones escuela más potentes que sólo las Aeronca para el adiestramiento básico de los futuros aviadores. Las demandantes de tal atención fueron Ledda Romero de Maldonado, Ingrid Anyolina Michelena y Carmen Lucinda Fernández. Era ministro de Comunicaciones el capitán Pablo Miliani, director de la Miguel Rodríguez el teniente coronel Maldonado García, y director de Aeronáutica Civil el también comandante Blanco Rondón. Los tres concluyeron que procedía la demanda de ser formadas en aviones de mayor potencia por lo cual, dos con becas del Ministerio, emprendieron el curso de cuatro meses para un total de 60 horas, cinco de entrenamiento en tierra y siete materias que debían completar para realizar el vuelo solo, el bautizo y obtener el certificado de piloto de turismo, entregado en la sede de la escuela en octubre de 1960. El instructor fue el capitán José Daniel Pulgar quien mostró satisfacción por el rendimiento de las alumnas que por ser aviatrices no descuidaron sus tareas profesionales y demás ocupaciones. Carmen Fernández canceló de su bolsillo los mil doscientos bolívares, valor del curso especial que comenzó en marzo. Formaron parte de una promoción (“Teniente Bilbao”) que incluyó 25 aspirantes todos graduados al cabo del entrenamiento que les brindó la posibilidad de sentir y ver el mundo a sus pies.
                                                               *  Iniciales de la Escuela de Aviación Civil Miguel Rodríguez

Ledda Romero de Maldonado, Ingrid Anyolina Michelena y Carmen Lucinda Fernández antes de entrar a la Escuela de Aviación Civil Miguel Rodríguez

Ledda Romero de Maldonado, Ingrid Anyolina Michelena y Carmen Lucinda Fernández al termino de la Instrucción 

sábado, 15 de marzo de 2014

A propósito del día del médico al recordar el natalicio del doctor José María Vargas.

A partir de 1913, hasta las agencias funerarias adquirieron automóviles para el traslado de sus clientes. La primera de ellas fue «la agencia La Equitativa Nacional, que recibió dos carros fúnebres en 1911». «Pero –aclara el periodista Javier González- no sería sino en 1913 cuando entraron en servicio, una vez que las autoridades otorgaron el permiso respectivo. Ese año, por cierto, el general Pedro José Arvelo pasó a la historia, mas que por sus hazañas militares, por ser el primer muerto que llegó en automóvil al Cementerio General del Sur».
Del año 1913 data la introducción al país las primeras motocicletas, camiones y ambulancias. Y, hasta se construyó el primer autobús netamente criollo, llamado Boulestin, el cual hacía el recorrido entre Caracas y Petare.
Ese año la policía caraqueña fue dotada de 12 «modernas y veloces» motocicletas. Mientras que el ejército recibía, en diciembre de 1914, un lote de camiones «acondicionados militarmente», así como 24 motocicletas, tres ambulancias y cuatro automóviles, entre ellos, uno para el presidente de la República.
Durante la administración del general Eleazar López Contreras, a quien tocó suceder a Juan Vicente Gómez, quien murió en Maracay el 17 de diciembre de 1935, fue de suma urgencia y prioridad absoluta, dar pasos importantes para mejorar el estado de muchas cosas en las cuales la dictadura sumió al país durante más de treinta años. Había pendientes cuestiones esenciales de orden educativo y sanitarios como políticas como en otros servicios y actividades las cuales debían ser objeto de verdadera atención o coerción a fondo. Efectivamente lideró tales procesos el gobierno de López Contreras entre diciembre 1935 y mayo de 1941, cuando le sucede el general Isaías Medina Angarita en el jefatura del gobierno. El primer Presidente de Estado designado por López para Guárico fue el doctor Guillermo Barreto Méndez.
El coleccionista Manuel Antonio Palezuela tuvo el amable gesto de donar en fecha reciente al Museo del Transporte fotografías como las adjuntas. Muestran una de las ambulancias incorporadas a los servicios de salud pública del estado Guárico así como la flota de camiones de estaca alta puesta a disposición de los productores agrícolas de ese mismo Estado, adecuadamente representado por el monumento a San Juan y más derecha, los emblemáticos morros que forman el Parque Arístides Rojas. Fueron vehículos marca Chevrolet modelo 1937 – confirma el experto en automovilismo, Jorge Bello Domínguez, bibliotecario del Museo del Transporte.
En la colección de la Fundación Museo del Transporte expuesta en el Museo Guillermo José Schael está incluida una ambulancia Cadillac de los años sesenta la cual formaba parte de la flota de Ambulancias del Este, una de las primeras que trajo al país modelos como el que fue donado por la directiva de la mencionada empresa. Esta unidad aparece en las fotografías anexas. La muestra documental ofrece una de las unidades Ford con la que en 1913 se inició en Caracas el servicio de ambulancias. También un par de Mercedes Benz con las que estuvo equipada la Junta de Beneficencia Pública del Distrito Federal de finales de la década de 1950 y parte de los 60.





Primer Piloto Civil de Venezuela

El 29 de septiembre de 1974, la Dirección de Aeronáutica Civil, dentro del programa de actos elaborado para celebrar el 62º aniversario de la aviación civil venezolana, rindió homenaje en Ciudad Bolívar al capitán Marcos Sarcos Portillo (en la foto), primer piloto civil de Venezuela, el primero igualmente que voló un avión y el primero que escribió un abecedario sobre la aviación en nuestro país.
Expresamente vino de Caracas a cumplir con este honroso deber el titular de la Dirección, General Edgar Suárez Mier y Terán, quien hizo un recuento de la historia de la aviación venezolana y del aporte dado por el Capitán Marcos Sarcos Portillo. Entonces señaló como nota histórica que el 29 de septiembre de 1912 el aeronauta norteamericano Frank Boland realizó el primer vuelo sobre Venezuela y que en víspera del aniversario de ese hecho él haya firmado un permiso para que el “Concorde”, un avión con dos veces la velocidad del sonido, haga pruebas sobre la ruta sobre Venezuela.
Marcos Portillo, un maracucho con muchos años radicado en Ciudad Bolívar y 72 años de edad, comenzó a volar en 1920 en Garden City, Nueva York. Empleaba un avión de adiestramiento primario “Curtis Jenny 4-D” que desarrollaba una potencia de 90 HP y que podía llevar dos personas en su estrechísima carlinga.
Ya piloto licenciado, Sarcos Portillo adquirió en 1930 un monoplano “Curtis Wriht Junior” biplaza, y lo embarcó con tan mala suerte, que cuando llegó a Venezuela, el General Gómez se lo decomisó por cuestiones de seguridad.
A partir de entonces el capitán Sarcos Portillo fue maestro y guía de los pilotos venezolanos e impulsador de la Aviación Civil, de la que poco beneficio obtuvo. Aquí en Guayana vino a dar lo último de su experiencia volando aerotaxis hacia la rica región minera de la Gran sabana y luego que la edad le impidió volar, logró un lugar en la administración de una empresa aérea, hasta que la vejez y los males propios de la naturaleza humana lo recluyeron definitivamente en su casa humilde del bario Las Moreas, donde vivió con su familia rodeado de dignidad, de gloria y de miseria.
El vuelo de Frank Boland marcó el inicio de la aviación en nuestro país, mas tarde inspirado por el vuelo pionero de Boland y otros, Gómez introduciría la semilla de la aviación civil, y más tarde crearía la Escuela de Aviación Militar y con ella nuestros pilotos.
La aviación civil en Venezuela rápidamente se ligó íntimamente a la aviación comercial, la que impulsó el verdadero desarrollo. Sus necesidades obligaron a la construcción de la infraestructura aeroportuaria, las ayudas a la navegación aérea, los radares de control de tránsito aéreo, así como de importantes centros de mantenimiento y entrenamiento aeronáutico. Se debió crear y adoptar una legislación acorde con las normas internacionales, lo que se tradujo en la puesta al día de la aviación en general.
Pero no será sino hasta el 22 de septiembre de 1972, por iniciativa de un grupo de personas ligadas a nuestra aeronáutica civil cuando sale en la Gaceta Oficial, el decreto por medio del cual se declara el 29 de Septiembre Día de la Aviación Civil Venezolana.
La aviación civil es más que pilotos. Es un inmenso equipo de trabajo con gran mística por las tareas realizadas y por realizar. Al iniciarse el año jubilar por los cien años de su quimera, la Fundación 10 de Diciembre se complace en manifestarle su saludo de reconocimiento fraterno y estamos a su disposición para colaborar con cualquier actividad o evento que estén planificando”. Américo Fernández. Cronista de Ciudad Bolívar.

viernes, 7 de marzo de 2014

62 años después resucitan el aeropuerto de Puerto Cabello

La Agencia Bolivariana de Noticias informó hoy 7 de marzo de 2014 que “El Gobierno Nacional comenzará próximamente los trabajos de ampliación del Aeropuerto Bartolomé Salom, ubicado en Puerto Cabello, estado Carabobo, para convertirlo en un terminal que también ofrezca viajes a rutas internacionales, informó este viernes el ministro de Transporte Acuático y Aéreo, Hébert García Plaza.
Durante el acto de reinauguración de ese espacio, recordó que estos trabajos fueron realizados tras los compromisos adquiridos en las jornadas de Gobierno de Calle del 2013.
"Aquí tenemos unas instalaciones de primera. En este momento, no hay un aeropuerto con instalaciones tan modernas, tan cómodas en el país", dijo, en transmisión de Venezolana de Televisión.
Asimismo, el ministro informó que la semana próxima comenzarán la ampliación y serán colocados 24 hangares para la aviación de carga, que constarán de 2.000 metros cuadrados. Allí se construirá una gran plataforma de carga.
En ese sentido, el vicepresidente de la República, Jorge Arreaza, indicó que la obra comenzó en mayo de 2013 y se realizó en siete meses, a un costo de 396 millones de bolívares.
El aeropuerto, construido en 1967 (sic) y que estuvo los últimos diez años inoperativo, requirió trabajos de restauración de la pista, con 75.000 toneladas de asfalto colocadas; así como intervención de las calles de rodaje, demarcación para el balizaje, rehabilitación del sistema eléctrico, aires acondicionados, espacios para comida y atención al público.
El Gobierno impulsa un amplio plan de modernización de los terminales aéreos del país. Para Semana Santa, se prevé la puesta en funcionamiento del Aeropuerto Teniente Coronel Rafael Marcano, ubicado en la isla de Coche, estado Nueva Esparta; y el de Puerto Ayacucho, en Amazonas”.
Historia.

 Puerto Cabello en la aviación.
 
Casi un mes después de demostrar por primera vez un avión en Venezuela, el aviador estadounidense Frank Boland lo hará en Puerto Cabello el 27 de octubre de 1912. Desde un terreno cercano al poblado portuario sede del astillero nacional fundado durante la administración del general Cipriano Castro, levanta vuelo Boland al mando de la navecilla que revolotea sobre el casco urbano, los terrenos circunvecinos y el mar. Los aeroplanos fueron traslados en el ferrocarril desde Valencia y luego de agasajar al piloto y acompañantes, se le despidió pues habría de seguir la gira en Barquisimeto, Maracaibo y Ciudad Bolívar.
El 4 de abril de 1921, fueron decretados un campo de aviación con pista de 500 metros entre Villa de Cura y San Juan de Los Morros, así como una pista en Puerto Cabello.
6 de mayo de 1930. Un anfibio bimotor avión Sikorsky S-38, de anfibio, de la Pan American, acuatiza el 6 de mayo de 1930 en la rada de Puerto Cabello, iniciando toques en esa localidad costanera agregada al regular de correspondencia aérea internacional entre USA y Venezuela, El vuelo continua igualmente a La Vela de Coro y Maracaibo y hacia el Este rumbo a Guanta y Maturín antes de continuar hacia Trinidad.
Otro anfibio Sikorsky S-38 de la Pan American al mando del capitán Fred Clark formalizará las frecuencias de los vuelos regulares entre Trinidad-Cachipo-Guanta-Puerto Cabello-La Vela de Coro-Maracaibo. El aparató amarizó en Puerto Cabello el 11 de febrero de 1931.
El primer aeropuerto.
Data del 30 de junio de 1952 la Resolución por medio la cual se abrió al tráfico comercial el campo de aterrizaje de Puerto Cabello. Es el punto de partida del aeropuerto General Salóm reinaugurado este 7 de marzo de 2014. AVENSA y Línea Aeropostal Venezuela comenzaron servicios regulares. Debe tomarse en cuenta que Puerto Cabello recibía por entonces las consideraciones derivadas de obras importantes de gran envergadura como el Dique Seco y el ferrocarril Puerto Cabello Barquisimeto. El tren Valencia-Puerto Cabello había dejado de funcionar debido a graves daños en el enrielado a causa de derrumbes además que las operaciones estaban afectadas por el auge del transporte de carga en camiones.
Dentro de las mejoras a las comunicaciones aeronáuticas, en 1954 se contrató con la firma OTACCA instalar la segunda etapa del Plan Nacional ATC consistente, entre otras facilidades para la aeronavegación en dotar a Maiquetía de radio-faro de 2,5 kilovatios, para la orientación de las aeronaves nacionales e internacionales e instalación de la estación receptora de Maiquetía en terrenos seleccionados a cinco kilómetros al oeste del aeropuerto, edificio que para el efecto construyó el Ministerio de Obras Públicas; las posiciones de comunicaciones tierra-aire en la sala de comunicaciones del edificio de ATC, y la casa de transmisores de los equipos respectivos y antenas necesarias para estas posiciones. Dotar de torre de control al aeropuerto de San Fernando de Apure con su correspondiente radio-faro de 500 vatios y planta de energía eléctrica de emergencia. Instalación completa de la torre y estación de comunicaciones del aeropuerto de Puerto Cabello, incluyendo caseta de transmisores, receptores y planta de energía eléctrica de emergencia, instalación de radio-faro de Oropel, de 500 vatios, el cual se planeó para que sirviera de ayuda a las aeronaves en sus rutas hacia los Andes. También fue instalado el radio-faro de 500 vatios en Peraitepuy o Santa Elena, para la orientación y ayuda a las aeronaves en sus rutas hacia la Gran Sabana.
Con la creación del escuadrón aéreo de la Marina de Guerra, el aeropuerto de Puerto Cabello derivó hacia base aeronaval además de terminal comercial y para aviación general. Los aviones antisubmarinos Tracker tuvieron como base las instalaciones destinadas a darles albergue y mantenimiento al igual que a otras unidades agregadas por la Armada. Las operaciones aéreas por ser destino de vuelos comerciales decayeron hasta el punto de desaparecer por ser anticomerciales además que la construcción de Planta Centro en el eje de aproximación aunque a cierta distancia del campo de aviación, llevó a pensar que era no recomendable al tráfico de aeronaves con ciertas exigencias que la altura de las torres de la planta termoeléctrica interferían – opinaron algunos entendidos.

Punto de partida de uno de los primeros secuestros de aeronaves.

El Douglas C-47 siglas 4BT1 de la Fuerza Aérea Venezolana que había despegado al final de la tarde de Puerto Cabello rumbo a Maiquetía, cayó en poder del grupo de presos políticos trasladado a la capital bajo fuerte custodia militar, desviando el avión hacia Curazao a donde fueron en busca de refugio y asilo. Allá protagonizan una refriega en la que resultó herido uno de los miembros de la tripulación formada por los tenientes Martín Oscar Chang y Jaime Banks y los maestres M.A. Camacho y Benito Camacho.
El traslado de los presos militares del Castillo de Puerto Cabello al Cuartel San Carlos en Caracas se planificó vía aérea entre el aeropuerto de Puerto Cabello y el de Maiquetía. El gobierno tuvo conocimiento por una delación que el insurrecto general de la aviación Jesús María Castro León, se negaría a abandonar el Castillo para ser recluido en Caracas. Sin embargo, estaba preparado el cuartel San Carlos como cárcel militar, información que en conocimiento de los familiares fue transmitida a los detenidos. La orden de traslado llegó y se debía concretar el 9 de junio de 1961
A sabiendas del plan de fuga, el día del traslado, Castro León se negó al cambio del sitio de reclusión – refiere en su interesante libro ‘Hombres de Hierro’ el capitán de navío Jairo Bracho Palma, quien entrevistó al jefe del traslado, entonces oficial naval teniente Carlos Alberto Taylhardat.
“Llamadas de Miraflores, órdenes de que fuera llevado a la fuerza y otras indignidades contra un general de la República. Taylhardat se negó a obedecer. Agotada la vía de la persuasión, tomó la decisión de dejarlo en el castillo, y trasladarle para mejor ocasión”.
Taylhardat le narra a Bracho Palma: “Yo subí a bordo de ese avión que había en la pista del aeropuerto de Puerto Cabello durante muchas horas, esperando que se resolviera la situación con el general Castro León, era persona de un comportamiento sumamente ejemplar, un hombre que no molestó nunca, que se dedicaba a leer, a prepararse, pero sabía lo que se preparaba de allí su negativa a subir al avión."
El ministro de la Defensa, general Briceño Linares, le reclama a Taylhardat que cómo era posible que con 4.500 hombres a su disposición no podía sacar de allí a Castro León. Taylhardat le respondió: “Aquí hay 4.500 hombres de verdad, pero yo estoy tratando con un general a quien le debo respeto”.
“Yo llegué al avión y ya todos estaban sentados y preparados para salir, era un C-47 de la Fuerza Aérea; tenía una mesita con tres poltronas alrededor. Juan de Dios Moncada Vidal se sentó en una especie de sofá que iba a todo lo largo del compartimiento. Al lado estaba el maestre Arvelo. Yo llevaba una subametralladora en un maletín. Le dije a los oficiales: No traigo esto en contra de ustedes, sino porque es reglamentario, entonces se le entregué al maestre Arvelo”.
En vuelo, Taylhardat se puso de pie. Pidió al ingeniero de vuelo, el teniente Chang, que avisara que llegarían a Maiquetía en 20 minutos. Al regresar a su puesto, notó que Moncada Vidal estaba sudando muchísimo. Pensó que estaba enfermo y se acercó a la cabina a preguntar por el botiquín de primeros auxilios. Momentos después, fue sometido junto con los encargados de la custodia. Se le ordenó cambiar rumbo a Curazao:
Arvelo estaba en el suelo boca abajo saliéndole sangre por la boca y por la nariz y entones yo me acerco a él y al lado de él estaba Moncada Vidal con un revolver, le dije: "Usted es un cobarde, así no se mata a un hombre. Me dijo: Usted no me imponga nada que aquí quienes mandamos somos nosotros”.
Arvelo se había negado a entregar la subametralladora, por esa razón, Moncada Vidal le disparó a quema ropa. El proyectil chocó con un hueso de la cara, dio vuelta por el paladar y se le quedó incrustado. Quedó sin sentido del gusto de por vida.
En el trayecto a Curazao el avión presentó fallas. Buen momento para saber de valentías: “Moncada estaba todo asustado, entonces me le acerqué: “Comandante Moncada tenemos una emergencia nos vamos a caer al mar”: Entonces accedió a que nos regresáramos, pero en ese momento el avión dejó de fallar”.
El primer secuestro de un avión tuvo lugar en Perú el año 1931. Da la casualidad que el piloto de aquella aeronave resulta ser el comandante del primer jet desviado desde Estados Unidos a La Habana después que en enero de 1959 se instauró el régimen comunista de Fidel Castro y las relaciones Cuba-Washington se hicieron muy tensas.
La fotografía muestra la fachada de la terminal que acaba de ser totalmente remodelada. El Douglas C-47 de la Fuerza Aérea Venezolana siglas 4BT1 secuestrado en vuelo por los insurrectos que eran trasladados de Puerto Cabello a Maiquetía el 9 de junio de 1961.

Fachada de la terminal "Gral. Bartolome Salom que acaba de ser totalmente remodelada

Avión Douglas C-47 de la Fuerza Aérea Venezolana siglas 4BT1 secuestrado en vuelo por los insurrectos que eran trasladados de Puerto Cabello a Maiquetía el 9 de junio de 1961.

Mujeres y medios de transporte.

Las mujeres al volante. En los años veinte, la mujer se coloca al volante. De acuerdo a la crónica de Dexi Arguello publicada en Actualidad Automotriz, las primeras venezolanas que subieron en Europa a un automóvil fueron Clementina Velutini Couturier y Zoila Martínez de Castro.
Guillermo José Schael registra diversos testimonios los cuales precisan a Carmen Teresa Hurtado como la primera choferesa de Caracas. Era propietaria de un automóvil eléctrico.
Gloria Carraquero de Yánez, María Teresa Pérez, Lola Escobar de Sanabria y Carmen Cecilia Sanabria también manejaban. Como Reina del Volante era igualmente considerada Enriqueta Martínez Olavarría, quien según Elite (1925) conducía un precioso faetón FIAT. Carmen Aurora Etchevarta, Bertica Medina Olivieri, Belén Blanco Yépez, Mereces Tello de Behrens – lucía por El Paraíso su Chevrolet, Olga Pérez Velutini, Carmen de Madrid, Lolita y Emilia Benedetti –Studebaker cuatro puertas- Finita Vallenilla Lanz, Carmen Duque, Josefina de Vetancourt, Carmen Nava de Bendahan, Flor Burguera, María Cristina Jurado Blanco, Elena Oria, Carmen Cisneros, Mercedes Reyes, Tatana Troconis, Anita y Margot Boulton –tenían un Peugeot-, Carmen Cecilia Sanabria, María Cristina Guinand –Chrysler Six-, Blanca y Cecilia Lesseur –poseían un Chandler-, son algunas de las damas que se adelantaron a obtener sus títulos de manejar entre las venezolanas de las primeras décadas del siglo XX.
Otro testimonio acerca de la historia a estas alturas indescifrable nos lo refiere Jesús Urbina: durante una conferencia de Alfredo Boulton en el Centro Venezolano Americano, le escuchó decir al famoso crítico de arte y excepcional fotógrafo: «La primera mujer que aprendió a manejar un automóvil en Caracas fue La Nena Phelps. Con ella al volante íbamos a los lugares donde tomaba mis fotografías…».

Siempre como pasajera. La primera usuaria que no conductora, simplemente pasajera de automóvil en nuestro país, habría sido doña Zoila de Castro, obsequiada no mucho antes de verse forzada a irse de Venezuela, con un lujoso automóvil traído al puerto de La Guaira en alguno de los buques de la Trasatlántica francesa. En el libro Cosas de Caracas (Armitano, 1967), Oscar Yánes reproduce un dato interesante publicado en el reportaje publicado por él en la edición del diario Últimas Noticias, el 2 de abril de 1951: Lucio Paul Morand debe ser recordado como el primer chófer de automóviles que tuvimos en Venezuela.
Según contó a Yanes, al francés lo contrató en París nuestro cónsul, José Ignacio Cárdenas, para que se viniera como chófer del carro marca Darracq, de cinco puestos, del cual el único retrato conocido le fue hecho cuando el presidente Cipriano Castro fue a inaugurar en 1905, el segundo puente sobre el Guaire, puente Restaurador, por varias décadas conector de la avenida Sur X y El Paraíso.
En cuanto al fulano Darracq, Galo Quintanilla, escribió varias crónicas en la década 1970 y 1980 porque, en opinión suya, fue el primer automóvil que llegó al país, distinción que según viejos cronistas caraqueños, la merecía un supuesto Panhard Levassor traido para doña Zoila de Castro, y según las más recientes y documentadas investigaciones publicadas debidas al periodista Javier González, en realidad lo fue el Cadillac 1904, visto circular en la capital en abril de 1904.
Morand le contó al reportero Yanes que el carro costó doce mil francos y que llegó vía La Guaira listo para subirlo al tren y echarlo a andar. Al llegar a Caracas en el ferrocarril, cuatro hombres lo ayudaron al desembalaje y calzaron la pieza del techo sujeta por cuatro varillas.
-Ahora suba conmigo para que le diga dónde es el Palacio de Miraflores - le dijo al chofer Morand en la estación de Caño Amarillo, el responsable de la recepción del primer carro presidencial.
De acuerdo a lo que contó Morand cuando tenía 70 años en 1951, entre 1904 y 1908, el general Castro sólo uso el vehículo en tres oportunidades. Esto será muy bueno en París, pero aquí pierde uno los riñones –comentó el Presidente a la Primera Dama cuando regresaron del primer paseo: Miraflores-El Paraíso y luego, Puente Hierro-El Miraflores.

Aviatrices. El 13 de enero de 1959 la directiva del Aeroclub Caracas bautiza Mary Calcaño, la promoción de pilotos de turismo correspondiente al año de 1958. De esa manera, rinde homenaje a la primera mujer aviadora venezolana. El Nacional en la edición aniversaria del 2001, comenta acerca de Mary Calacaño: ”Yo siempre quise volar, imagino que lo llevaba en la sangre. Cuando tenía 14 años hice una excursión a Los Castillitos en el camino de La Guaira. Me quedé asombrada ante el paisaje de Caracas y prometí que algún día volaría sobre la ciudad en un avión piloteado por mí”. Estas fueron las palabras de la primera aviadora venezolana, en ocasión de la entrevista que le hizo Carmen Travieso en 1949. La compañía donde trabajaba Mary Calcaño, la envió a Nueva York para hacer cursos de adiestramiento. Inició los estudios de aeronáutica y en noviembre de 1939, se graduó de piloto aviador.
Guillermo José Schael, relatará: “Pronto tuvo en sus manos los timones de un monomotor de turismo y conoció la operación de los clippers, capacitándose a tal extremo que cumplió entre otras misiones, la de llevar bombarderos y aviones caza de la fábrica hasta el frente de guerra en Inglaterra”. Compró un avión y lo trajo a Venezuela. Al llegar se unió a Guillermo Pacanins, Guillermo Ochoa Tucker, Bison, John Stubins, Alberto Yánez, Anita Branger, Carolina Molinari, Carmencita Madriz y Nelly Zingg de Villegas y fundó una escuela de pilotos en La Carlota, en la que se graduaron más de 100 pilotos. Fue una de las primeras mujeres de este país que se bañó en una playa, fumó en público y trabajó en una oficina, y la primera aviadora con un magnífico récord de viajes sin accidentes. Fue tal el alboroto que causó en Venezuela y tan noble su labor, que Mary Calcaño pasa a ser uno de los personajes en la novela ‘La casa flotante’ escrita por Rafael Pineda.
Su nombre fue colocado en el Muro de los Aviadores en San Francisco, California, al lado de los de Amelia Earhart, Charles Lindbergh y de otros héroes de la aviación y en su ciudad natal la agasajaron con grandes fiestas y le escribieron poemas en la prensa.
En 1945, después de haberse casado con un norteamericano, tener un hijo y conocer a grandes aviadoras como Amalia Earhart, Louise Taden y Ruth Nichols, Mary voló por Caracas. Cuando sólo le faltaba una hora de vuelo para renovar su licencia, el motor se detuvo. Entre el miedo y las maniobras, recordó que en casa le aguardaba su hijo. Desde entonces se retiró del oficio y vendió su avión para comprarse un piano. En octubre de 1986, Mary Calcaño confesó a El Nacional que su hijo piloteaba, que su nieto tenía las mismas inclinaciones, mientras que ella tenía una relación muy estrecha con la música.

Luisa Elena. La aviadora venezolana Luisa Elena Contreras, primera mujer que voló sola en el país, merecidamente recibió dos distinciones muy especiales de parte de la Fuerza Aérea Venezolana, además del aprecio del cual siempre gozó en el medio aeronáutico nacional y en el resto de la sociedad. Fue nuestra primera mujer egresada de la Escuela de Aviación Civil Miguel Rodríguez establecida el año 1937. El 1 de julio de 1943, Luisa Elena Contreras se convierte en la primera mujer venezolana en obtener la licencia de Piloto Civil luego de haber realizados estudios en Maracay, nada fácil por cierto, no porque le fuera difícil tripular una aeronave sino por la condición de dama. El 8 de marzo de 1910, la aviadora francesa, Baronesa de Laroche se convirtió en la primera mujer en el mundo en obtener un certificado de piloto.

María Patricia Montalenti se convierte el 15 de octubre de 1988 en la primera mujer contratada por la Línea Aeropostal Venezolana luego de una serie de obstáculos que por esa condición se le negaba ejercer su profesión. Afirma el periodista especialista en el tema aeronáutico, Alí Méndez Martínez, quien en Aeropostal, María Patricia demostró gran capacidad profesional, superior a muchos hombres, llegando a ser Primer Oficial de MD-83. Quince años antes, el 29 de enero de 1973, Emily Howell, quedó inscrita en la historia como la primera mujer tripulante de aviones comerciales en Estados Unidos, al ingresar como segundo oficial en los comandos de aviones de la compañía Frontier Airlines.

Clementina de Treselt, caraqueña de pura cepa que muy joven tuvo la oportunidad de viajar a Europa, ahijada del General José Gregorio Monagas, en 1870 atravesó en globo el Canal de la Mancha. Entre sus recuerdos guarda una medalla conmemorativa que recibió en dicha ocasión “en prueba de su valor”.


Clementina Treselt

Zoila Castro

Enriqueta Martínez Olavarria

Choferesas caraqueñas en Los Caobos


Luisa Elena Contreras

Aeromozas venezolanas que trabajaron para la Línea Aeropostal Venezuela. Miguelina Principal las coordinaba y organizó gremialmente.

jueves, 6 de marzo de 2014

Comentarios sobre el Aeropuerto de Caripito

Regulo Anselmi comenta la fotografía en la que aparece en Venezuela el avión de Amelia Earhart poco tiempo antes de que desapareciera hasta el sol de hoy en aguas del Océano Pacífico. En el facebook de Aerokronica, el especialista escribe: "Aunque se considere que fue en Caripito, el Campo de Aviacion de esa epoca, operado por la Standard Oil Company quedaba en Cachipo, un lugar entre las poblaciones de Quiriquire y Caripito en el Estado Monagas, cuestion que puedo asegurar con toda propiedad ya que naci en Caripito, vivi mi infancia en el campo petrolero de Miraflores, justo al lado de Quiriquire y pude ver a esas magnificas maquinas voladoras por vez primera en mi vida en ese campo actualmente convertido en un caserio".
Martin Ustariz, director de Aerokronica aclara: Lo correcto sería "Aeropuerto Internacional Cachipo del Campo Petrolero Caripito en el estado Monagas". Era una pista a sus inicios de tierra, poseía una longitud de 885 metros, construida por la "Standard Oil Company of Venezuela", fue oficialmente la 2da pista aérea de mayor importancia construida a finales de los año 20 del siglo pasado y con aprobación del estado venezolano. Fue utilizado por el campo petrolero llamado "Caripito", (cabe destacar que también en Caripito funcionaba un muelle ubicado en el Rio San Juan en donde llegaban aeronaves anfibias de la empresa Pan American Airways , y era conocido como el terminal de Caripito), este asentamiento era de la empresa Lago Petroleum, recién mudado desde el Edo. Zulia. Debo señalar que en muchas publicaciones y referencias se conocía el espacio como la unidad del “Campo Petrolero Caripito". Cabe destacar que quien informa oficialmente la llegada de Amelia Mary Earhart a Venezuela fue la empresa Pan American Airways mediante Telex, "'Amelia Earhart landed at Capripito, Venezuela, at 10:18 a.m., (Eastern Standard Time) after a flight from San Juan, Puerto Rico".


A la izquierda de la imagen, el avión anfibio de la Esso y a la derecha el avión Lockheed NR16020 de la piloto Amelia Earhart frente al hangar del campo de aviación de Caripito 2 Junio 1937.
Vista Aérea del Campo de Aviación de Cachipo o de Caripito s/f
Cisterna Regulus preparándose para carga en Caripito Terminal en el río San Juan
Caripito en 1938, Estado Monagas - Campo Petrolero de la Standard Oil 
Campo De Aviacion - Caripito, Estado Monagas - Avión Lockheed NR16020 de Amelia Earhart, siendo empujado hacia el hangar de la Standard Oil
Ferrocarril en el muelle de caripito, Rio San Juan  05-03-1947
Refinería de Caripito Circa 1940