jueves, 27 de noviembre de 2014

Gallegos: los transportes antes, durante y después de su presidencia

Antes de ir a vivir como exiliado del gomecismo (1926-1935), Rómulo Gallegos Freire (Caracas 1884-1969), además de educador, ocupó el cargo de jefe de la estación del Ferrocarril Central de Venezuela, ubicada ésta en el sector Santa Rosa, extremo Este de la parroquia Candelaria, en Caracas. 
Era esta línea ferroviaria propiedad de una operadora inglesa al igual que lo fue la del Ferrocarril Bolívar, en la región centro occidental del país, declarada en quiebra en 1947 por lo cual los trabajadores fueron a una huelga pues dejaron de pagarles la indemnización, algo que el presidente Gallegos intentó solucionar pero sobrevino el golpe de estado de noviembre de 1948. 
La situación en la que nos encontrábamos  era en parte otra de las consecuencias de la guerra europea (1914-1918) que arrastraba el encarecimiento y escasez del carbón que lo obligó a emplear como combustible el corazón de madera o leña, las huelgas de sus trabajadores por reivindicaciones y mejores salarios en 1918, 1919 y 1948, la disminución de la producción y del comercio unido a la competencia del vehículo automotor, contribuyeron a que cada vez más la empresa presentara dificultades y arrojara grandes pérdidas a sus accionistas y propietarios extranjeros. 
En los hechos, las operadoras del Caracas-La Guaira, Valencia-Puerto Cabello como lo ya referido respecto al Ferrocarril Bolívar, lo plantearon abiertamente y ofrecieron la propiedad al Estado venezolano que, a partir del 12 de septiembre de 1948, integra sucesivas  comisiones para evaluar las propuestas. 
En Maracaibo, el diario Panorama destaca las declaraciones de don Abraham Belloso anticipando la pérdida del capital de la empresa Ferrocarril del Táchira, montante siete millones de bolívares.
Las líneas subsistentes operadas por el Ferrocarril Bolívar, creado inicialmente para unir Tucacas con las minas de Aroa y luego con Barquisimeto, arrojaron al fisco nacional pérdidas del orden del millón de bolívares entre 1953 y 1954. 
Eran las mismas líneas adquiridas por el Estado en 1948 por la suma de 827.000 libras esterlinas. Carecía de sentido mantenerlas activas más allá del 31 de julio de 1954.

Pasajero del Virgilio
En 1926 viajo por primera vez a Europa. Regresa para reencontrarse con la Venezuela rural que retrata en su aspecto más primitivo y cruel, latifundismo, politiquería ventajista, en su nueva novela, Doña Bárbara (1929). En 1931 se marcha a Nueva York de donde prosigue en 1932 hacia España en donde permanece hasta regresar a La Guaira en el vapor italiano Virgilio. 
Con emoción miles de descendientes de inmigrantes europeos rememoran las narraciones de sus padres traídos a La Guaira, Puerto Cabello, Carúpano o Maracaibo en los trasatlánticos abanderados en Europa. No pocos desembarcaron en Venezuela del vapor Virgilio.  
En el Virgilio regresa desde Europa el escritor y futuro presidente de la República, Rómulo Gallegos, quien como lo apunta el gran maestro Efraín Subero, el 4 de marzo de 1936, liberados todos de Gómez, desembarca en La Guaira. 
Aquel vapor Virgilio, del cual en nuestro principal puerto presenciaba el desembarco de tantos inmigrantes italianos y centro europeos que llegaron buscando nuevos horizontes en el país, fue construido en 1926, en Brasil, para la Navigazione Generale Italiana. 
Luego de un par de años, el Virgilio comenzó a realizar la ruta Mediterráneo-Canal de Panamá-Pacífico del Sur. Con 11.700 toneladas de registro bruto, medía 154,2 m. de eslora por 18,8 m. de manga, alcanzaba una velocidad de 17 nudos dando cabida a 640 pasajeros y tripulación de 200 hombres. 
Este hermoso barco de pasajeros italiano llevó a Europa el personal de oficiales y marineros nuestra Armada que en 1937 fue enviada a adiestrarse y traer al país  los dos primeros barcos de guerra (cañoneros Soublette y Urdaneta) que remozarán la flota responsable de la defensa marítima de Venezuela. 
Durante la Segunda Guerra Mundial fue utilizado para transporte militar y buque-hospital. En 1943 lo requisan los alemanes y  un año después fue hundido por ellos. Existe una maqueta de este vapor en el Museo del Transporte Guillermo José Schael, en Caracas.
Entre sus descripciones más penetrantes figura la de las bocas del Orinoco recorridas durante la preparación de la novela Canaima.
Gallegos hereda las gestiones iniciales para establecer con Colombia y Ecuador la Flota Mercante Gran Colombiana, negociaciones muy atildadas que tuvieron origen en Caracas durante 1946 por la administración anterior (Junta de Gobierno presidida por Betancourt), dando  lugar a la adquisición compartida de siete buques (tres colombianos, tres venezolanos y uno ecuatoriano) nuevos que mejoraron la capacidad de transporte de carga marítima de los tres países socios, pero nuestra participación sólo duró hasta 1953 (gobierno de Pérez Jiménez), cuando vuelve por sus fueros soberanos la Compañía Anónima Venezolana de Navegación (CAVN), creada en 1917.
Joel Goncalves afirma que su papá “llegó en 1948 con una maleta y una caja de vinos en 1948, no salió directo, fue llevado primero a la hacienda el Trompillo”, a donde eran llevados desde las terminales donde desembarcaban los inmigrantes dispuestos a encontrar a la mayor brevedad el empleo con el cual iniciarse en el trópico. Sumaron centenares los hombres y mujeres que aguardaron la oportunidad de abrirse camino propio. La mayoría lo logró y dieron con ejemplo lecciones sobre el potencial de Venezuela para quienes necesitaban y deseaban trabajar.

Caravanas presidenciales y automóviles
Durante el período democrático posterior a la muerte de Gómez, la caravana presidencial era más bien corta. Apenas la integraban con dos o tres vehículos incluyendo el que llevaba al presidente. Se componía de pocos vehículos y de cierto momento para acá, incluyó una mosca  (motocicleta policial de escolta utilizada para abrirle paso a la caravana) marca Indian. Tiempo después  la escogencia de motocicletas favorece la marca Harley Davidson. 
El país era diferente al de nuestros días. A efectos de la seguridad de los altos magistrados, nada presagiaba lo que sucedería en 1950 al presidente Carlos Delgado Chalbaud (1948-50). Por el contrario, abundan los testimonios que explican que el presidente Medina iba solo al cine y que sacaba su auto particular para ir de visita a la casa de sus amistades.
Entre recuerdos de familia, Dolores Salas de Torres Núñez, refiere que de niña encontraba al general Medina tendido sobre la hamaca en el corredor del patio de El Toboso, la casa paterna en la colina Este de Petare. Alrededor de su vivienda no había la menor señal de vigilantes. Afuera, apenas el Packard del Presidente, de visita en la casa del pintor Tito Salas.
Consolidado el gobierno del 18 de octubre (1945-48), Rómulo Betancourt y más tarde el presidente Gallegos (1948) se hacen proteger con alguna discreción, sin medidas excepcionales a su alrededor. Ni soñar todavía en autos a prueba de balas.
Dominan automóviles de la Chrysler, incluidos, De Soto, Plymouth y Dodge, durante el último lustro de la década de los cuarenta. 
Se impuso otra circunstancia. Un nuevo clima y también otro estilo político. Menos boato en las esferas del poder revolucionario. Betancourt suprime el whisky de las recepciones de Miraflores. En la nueva dirigencia existe el empeño de borrar vestigios. Las marcas y el modelo de los automóviles podía llegar hasta significar “demasiado y sustituirlas marcaba cambios capaces de impresionar en el mundo político de la época”.
Rómulo Betancourt, presidente de la junta cívico militar que gobierna de facto a partir del 18 de octubre de 1945, se presenta sobre un vehículo militar White de 3/4 de tonelada Scout Car descapotado, a la concurrida concentración popular de respaldo al gobierno octubrista que se celebra en la plaza de El Silencio.
Son los transportes militares en que calidad de presos fueron llevados a Maiquetía y a La Guaira, el general López, el depuesto Medina Angarita, los ministros y los amigos del gobierno derrocado.
Se trataba de vehículos excedentes de guerra que pasan a nutrir el parque motorizado de nuestras fuerzas armadas.. Carros de personal como las Dodge 4x4 o los White 3/4, integran algunos de los lotes desembarcados en La Guaira y Puerto Cabello debido a las  transacciones mediante la intermediación de  la misión militar estadounidense y del embajador Corrigan. Esos carros rústicos los utiliza Betancourt para llegar desde Miraflores a desfiles y concentraciones públicas. La avenida La Paz era la adecuada para las paradas militares de entonces.
Los cambios son de todo orden. Venía especializándose el Servicio Nacional de Seguridad y las fuerzas armadas profesionalizadas preparan equipos humanos adiestrados en el manejo de motos de alta cilindrada que harán de despeja vías y escolta de la caravana, además de personal entrenado competente para funciones de inteligencia, seguridad y protección de los dignatarios, complementando a las unidades militares responsables de la integridad física de los personajes del gobierno y de las instalaciones de la Presidencia de la República, sobre todo alrededor del crespista palacio de Miraflores, todavía encerrado como un suntuoso edificio entre calles entre la parte baja de La Pastora y Camino Nuevo, de Este a Oeste, entre las esquinas de Bolero y Miraflores.
El presidente Gallegos, flanqueado por el ministro Delgado Chalbaud aparece también sobre un vehículo descapotado, un Packard, al pasar revista a las tropas que le rinden honores al novelista con motivo de haber tomado posesión de la primera magistratura.
Las primeras limusinas modernas para uso de la Presidencia llegan con el gobierno de Rómulo Gallegos. Las utiliza en 1948 para los traslados a Miraflores desde su residencia en Los Palos Grandes, o concurrir a los actos que prestigia con su presencia. Son automóviles cómodos, alargados, de puertas anchas, separación entre el chofer  y los pasajeros, asientos auxiliares que les dan capacidad para siete pasajeros.
De acuerdo a testimonios gráficos, la escolta utiliza Packard de comienzos de la década y por supuesto, Chrysler cuatro puertas, muy comunes en la época dentro del parque automotor gubernamental. Gallegos fue arrestado en su residencia ubicada en la urbanización Los Palos Grandes por una comisión de militares enviada por los golpistas que se habían instalado en Miraflores. 
La última fotografía que se conoce del Presidente Gallegos le fue tomada la víspera del 24 de noviembre al llegar al palacio a bordo de un Chrysler sedan cuatro puertas.
Con la administración de la Junta de Gobierno de 1948 la marca Cadillac se hace presente. De hecho, el automóvil en  el cual se desplazaba el teniente coronel Presidente el 24 de noviembre de 1950, era una limusina Cadillac interceptada cerca de su residencia en el Country Club, de donde es sacado a la fuerza por sus captores que luego lo asesinan en la urbanización las Mercedes.
La General Motors abrió en 1948 las puertas de la primera ensambladora automotriz en la historia industrial de Venezuela. Estaba sitiada en Carapita, Antímano, Caracas. Al comienzo estuvo dedicada a ensamblar vehículos utilitarios.
En 1948 tuvo lugar la carrera Gran Premio de la América del Sur 1948 Buenos Aires – Caracas, desarrollada sobre 9.579 kilómetros en 14 etapas para totalizar unas 112 horas el ganador, el día 8 de noviembre (20 días antes del golpe de estado). Los competidores partieron de la capital argentina el 20 de octubre. Era la primera vez que esto sucedía en Venezuela y causó el natural revuelo. Esta carrera fue ganada por Domingo Marimón. Juan Manuel Fangio, quien después sería cinco veces campeón mundial, chocó al inicio de la carrera en suelo argentino.

Aviones para bien y mal
Gallegos presidente de la República viajó a Washington en el avión enviado a Caracas por el presidente Harry Truman, de quien fue huésped en la Casa Blanca. Era nada menos que el DC-4 construido para el presidente de Estados Unidos, modelo como el que el 5 de diciembre de 1948, un Clipper DC-4 pero de la compañía Pan American, fletado por el nuevo gobierno, lo embarcan rumbo a La Habana quienes tomaron el poder el 24 de noviembre de 1948. Tan pronto arribó el cuatrimotor al aeropuerto de La Habana, donde lo esperan los periodistas, acusa a los Estados Unidos de Norteamérica de haberlo derrocado...
Con el cadáver de doña Teotiste Arocha Egui (fallecida en México el 7 de septiembre de 1950), regresa a Caracas el 2 de marzo de 1958, a bordo de un de los Super Constellation de la Línea Aeropostal Venezolana enviado a Ciudad de México para que volviera a su país.
Relacionados con la aviación se debe mencionar que entre los primeros actos del nuevo gobierno, 12 de marzo de 1948, fue eliminado el Regimiento de Aviación No. 1 de la Fuerza Aérea Venezolana para dar paso a la creación del Grupo Mixto de Caza y Reconocimiento No. 9 y del Grupo Mixto de Bombardeo y Transporte No. 10. 
Se recuerda el 1 mayo de 1948 como la fecha en la cual fue firmado por las partes el primer contrato colectivo con los trabajadores de Línea Aeropostal Venezolana y que el 15 de noviembre de 1948, con equipo Convair 240, Pan American comienza los enlaces diarios entre -Caracas-Puerto España –recuerda el periodista Alí Méndez Martínez.
Existen testimonios documentales en los cuales el escritor ávido de conocer mediante su compenetración con los espacios geográficos y humanos, utiliza los aviones Latecoere de la antigua Línea Aeropostal Venezolana (antes Aviación Nacional) para llegar a lugares muy apartados del país. 
Nombrado gobernador del Territorio Federal Amazonas, el doctor José Antonio Giacopini Zárraga logra frecuencias regulares de vuelos de bimotores Douglas DC-3 de la Línea Aeropostal Venezolana, el aeródromo de San Fernando de Atabapo. Gallegos tuvo la visión de seleccionar a Giacopini a quien se le debe logrado llevar el primer tractor al Territorio.
Raúl Leoni, Manuel Pérez Guerrero, Manuel Mantilla, Gonzalo Barrios, Guido Groscors, Horacio López Conde, Edgar Pardo Stolk, acompañaron a Gallegos abordo del DC-3 marcado YV-O- MC, adscrito al Ministerio de Comunicaciones, en el vuelo que en 1948 condujo al Presidente a San Cristóbal. 
El registro listado del periodista Aí Méndez Da cuenta del ingreso a la flota de la Línea Aeropostal Venezolana durante el año 1948 de cinco Douglas DC-3, registrados YV-C-AFO, ANF, AND, AMG y AMH.
AVENSA, recibe en 1948 tres DC 4 y agrega otros Douglas DC 3. En aquellos momentos transportaba 15 mil pasajeros mensuales. 
El capitán de aviación civil Carlos Chávez funda el 17 de abril de 1948 su aerolínea, Rutas Aéreas Nacionales (RANSA), hasta 1951 transportista de pasajeros, luego sólo carguera salvo servicios de taxi aéreo en el estado Apure.
El DC 6 City of Caracas de la Chicago and Southern (futura Delta Airlines) se agrega a la línea Nueva Orleáns-Montego Bay-Caracas,
Atraído como tantísimos otros profesionales por las oportunidades de trabajo ofrecidas por Venezuela mientras Europa se recuperaba de la guerra, al capitán de aviación, Charles Boughan, quien en 1948 ingresa como piloto de la aerolínea TACA, se tiene como el descubridor de los valores turísticos naturales de la laguna de Canaima y el primero que puso a valer la zona.
Diversos registros dan fe de que tal y como los DC-3 de la Aeropostal (LAV) y TACA hicieron parte del trabajo civilizatorio, el DC-3 de la compañía aérea CAVE jugó su papel en la penetración de Guayana en los años 1946, 1947 y 1948. 
En 1948 había 25 compradores de oro en Icabarú para mil quilates de piedras preciosas exportables, una población, en su mayoría mineros, de tres mil personas llegadas a razón de 200 a 300 por semana para crear repentinamente un polo minero en el que no faltó la sala destinada al cinematógrafo aunque el dinero le hacia la cosa fácil a las mujeres de mal vivir. 
Los gobiernos de López Contreras, Isaías Medida Angarita, gran impulsor de la modernidad; el trienio cívico-militar 1945-1948, Gallegos en 1948, y la Junta de Gobierno de Delgado Chalbaud de noviembre de 1948 a 1950, respondieron acompasada y complementariamente a la necesidad y conveniencia de mejorar la dotación aeronáutica nacional desde todo punto de vista, privado y público.
 Alfredo Schael


En su automóvil modelo 1948, la famosa profesora de ballet Steffy Stahl. Col. FMT
Buick 1948 en perfectas condiciones de conservación, propiedad de un coleccionista de autos que visita con frecuencia el Museo del Transporte los días domingo.
Jeep Willys en la esquina de La Bolsa. Fotografía del año 1948. Col. FMT.

Estreno de la mejorada carretera entre Puerto Cabello y Valencia recorrida por un colectivo inter ciudades que ofrecía algo de comodidad a sus pasajeros. Col. FMT
Foto actual de la limusina Cadillac 1948 donde trasladaban a Miraflores al teniente coronel Carlos Delgado Chalbaud. En los anales recientes del Museo del Transporte, Oscar Yanes se cubrió de gloria con la presentación nada menos que junto al Cadillac en el que el 24 de noviembre de 1950 acababa de salir de su casa en el Country Club, el teniente coronel presidente de la Junta de Gobierno, Carlos Delgado Chalbaud, la mañana en que fue secuestrado y asesinado horas más tarde. La limusina hoy en día propiedad del coleccionista Jorge Makriniotis, fue facilitada para que Yánes diera a conocer y firmara ejemplares de la reedición ampliada de uno de los libros que mejor ha vendido: la historia de Rafael Simón Urbina.

Plaza Venezuela (Caracas, 1948). Viejas Fotos Actuales.

Principal a Las Monjas en 1948. La Casa Amarilla, el teatro Principal y la Gobernación del Distrito Federal. Tomada de Caracas en Retrospectiva.
Douglas DC-3 en Barinas. 1948. Tomada de Aviación Venezolana en Retrospectiva

Rómulo Gallegos regresa a Caracas en marzo 1958 procedente de México, residió durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez.
Estación ferroviaria Santa Rosa, terminal en la capital. de la línea del Ferrocarril Central de Venezuela (Caracas-Ocumare del Tuy).
Con el presidente Harry Truman, en Washington, a poco de desembarcar del avión especial que se ve al fondo, enviado especialmente a Caracas para llevar a Estados Unidos al novelista presidente de Venezuela, Rómulo Gallegos, muy sonrreido a la derecha de su anfitrión.
Es evidente que los presidentes Gallegos y Truman emplearon el ferrocarril para algún trayecto en Estados Unidos. El primer monumento a Bolívar en norteamérica fue erigido en Misuri, donde existe un pueblo que lleva el nombre del Libertador.

Gente y vehículos movilizados en la campaña electoral a finales de 1947. 

Rómulo Gallegos en el acto de inauguración del monumento al Libertador Simón Bolívar, en el pueblo llamado Bolívar, Missouri, 1948Colección Sonia Gallegos, Caracas.

viernes, 21 de noviembre de 2014

Román Delgado Chalbaud: El General en su laberinto

Lástima que Venezuela rinde homenajes y recuerda muy ocasionalmente a sus hombres de valor o contribuciones que en vida poco se le reconocen o en lugar de ensalzarlas, las negamos o desmerecemos. Ocurre todavía peor con los héroes civiles.
A Rafael Vegas se le conoce mejor como el acompañante en la empresa del Falke con un fusil al hombro que como quien siendo todavía muy joven, como ministro de Educación planteó, como lo hizo hasta el final de sus días, la imperiosa necesidad de dedicarle la máxima atención posible a la selección y formación del maestro como pilar fundamental de una sociedad con auténticas perspectivas. Todavía está pendiente la reivindicación del Maestro, formarlo y ofrecerle lo que merece como el facilitador de una sociedad de avanzada.
La fotografía del general Román Delgado Chalbaud en el puente de mando del Falke o General Anzoátegui, es bien conocida y no cabe dudar que fue retratado en ese lugar el año 29. Ayer 13 de noviembre se recordó la fecha del magnicidio de su hijo Carlos. La novela "Julia, o el fatum de los Delgado Chalbaud" (Román Rojas Cabot, Caracas 2010) ofrece en forma novelada visión interesante muy detallada y extraordinaria fuente, de cuatro generaciones de Delgado Chalbaud. También contribuye la obra del capitán de navío Jairo Bracho Palma, importante en la biografía disponible para entender épocas y personajes que han hecho historia. Las investigaciones de Ramón Rivero Blanco acerca del astlllero acabarán algún día de ofrecernos la visión más certera de un capítulo del desarrollo de la industria naval de Venezuela que merece toda nuestra atención.
CN Román Delgado Chalbaud (Circa 1903-1904). Para el momento el grado de Capitán de Navío equivalía a General de División según el Código de la Marina de Guerra de 1904.
El General Román Delgado Chalbaud en el puente de mando del Falke 
"Julia, o el fatum de los Delgado Chalbaud" Román Rojas Cabot, Caracas 2010
Los Sueños Rotos - La historia de los Delgado Chalbaud - CN Jairo Axel Bracho Palma.

Las Fotos de Beatriz Chevallier Gressmann

Beatriz Chevallier Gressmann publicó estas espectaculares fotografías ubicadas en “1953 publicidad para la Vespa con las dos primeras mujeres que compraron Vespa en Maracaibo, frente al monumento al Indio” Mara. En otra, la dama en la Vespa nueva –debe ser la apreciada colaboradora Beatriz- y una robusta camioneta Willys 4x4 tres puertas en el muelle de Maracaibo. Por los colores de la chimenea, podría tratarse de un mercante de la línea de vapores Alcoa los cuales, además de carga, ofrecían pocas plazas para pasajeros con las comodidades de un barco para cruceros. 
Gracias por la gentileza de publicar con nosotros.



El Aeropuerto de Santa Elena de Uairén

Entendíamos poco tiempo atrás que el aeropuerto de Santa Elena de Uairén era el más nuevo del país, dotado de una terminal adecuada, puesta en servicio al igual que la pista, cumplidas todas las exigencias técnicas mundialmente aceptadas. El local es diseño aprobado también por la comunidad indígena consultada, proyecto del afamado arquitecto Felipe Montemayor, quien también fue factor importante en el diseño original de las terminales del Aeropuerto Internacional Simón Bolívar. En el caso de Santa Elena de Uairén, cuyo aeropuerto es de enorme valor estratégico nacional, se hizo la reubicación del mismo para ampliar las condiciones bajo las cuales operaba el viejo aeródromo, consolidado en la década de 1940 y que el año 44 fue punto de partida de las relaciones de transporte aerocomercial Brasil-Venezuela. 
Llena de confusión la siguiente noticia dada a conocer por el diario El Universal. 
Las fotografías de la colección de la FMT muestran dos aspectos de la terminal inaugurada con bombos y platillos, así como parte de la pista, calle de rodaje y plataforma nuevas.

“Indígenas piden aporte social por obras en aeropuerto en Bolívar. Mantienen la protesta y la paralización de las actividades del terminal aéreo desde hace dos semanas.
MARÍA RAMÍREZ CABELLO | EL UNIVERSAL
martes 18 de noviembre de 2014 

Ciudad Guayana.- La principal exigencia de los indígenas de la comunidad de Maurak, que mantienen paralizadas desde hace dos semanas las operaciones del aeropuerto de Santa Elena de Uairén en el municipio Gran Sabana, es el pago del compromiso de responsabilidad social establecido en la Ley de Contrataciones Públicas para el suministro de bienes, prestación de servicios y ejecución de obras tras una serie de refacciones realizadas en la terminal.
Euro Martínez, segundo capitán de la comunidad de Maurak, explicó –vía telefónica- que el Ministerio de Transporte Acuático y Aéreo ejecutó una serie de obras en la terminal aérea, ubicada al sur del estado Bolívar, por lo cual debía cumplir con la Ley.
"Protestamos primero durante una semana para exigir el aporte social; fuimos escuchados por representantes gubernamentales, confiamos en su palabra y al no cumplirse el aporte, nos pidieron una prórroga (...) Como pueblo indígena confiamos pero se burlaron, los esperamos con un compartir y nunca se presentaron".
El aeropuerto de Santa Elena de Uairén está ubicado en los linderos de la comunidad pemona Maurak. La paralización de sus operaciones afecta principalmente los traslados a las minas y a las comunidades indígenas del municipio Gran Sabana a las que solo se puede llegar por aire.
El turismo sufre poco la manifestación, pues las movilizaciones son en su mayoría por tierra, debido a la falta de vuelos comerciales que conecten con este aeropuerto, informó el presidente de la Cámara de Comercio del municipio, Daniel Rivera.
Plantean administración de la terminal
El segundo capitán de la comunidad de Maurak criticó la poca transparencia en las obras, considerando que desconocen el monto del aporte social que deben asumir las contratistas que resulten adjudicadas en función del valor del contrato suscrito. Señaló, además, que algunas contratistas han informado que el aporte social fue descontado con anterioridad por el Ministerio de Transporte Acuático y Aéreo.
"Ya las obras están culminando y por eso es la urgencia de exigir el aporte, porque ese compromiso de responsabilidad social se debe desarrollar a la par de los trabajos y debe culminar antes de que finalice la obra. ¿Hasta cuándo se van a burlar de nosotros?", cuestionó, al añadir que el Ejecutivo ha violado también la Ley de los Pueblos y Comunidades Indígenas al no consultar con las comunidades indígenas la realización de obras en sus tierras.
A medida que han pasado los días y los indígenas se han involucrado más con las labores del aeropuerto, el reclamo ha variado y ahora no sólo piden el cumplimiento del aporte social, sino que se plantean tomar la administración del terminal, de no obtener respuestas positivas.
"La idea no es ir en contra del desarrollo del aeropuerto, sino mejorar la infraestructura y los beneficios al personal. Hemos revisado muchas áreas y nos conseguimos con muchos incumplimientos y deudas con el personal de mantenimiento, vigilancia y otros (...) Estamos decididos a buscar una solución, que cumplan con el aporte social y los beneficios del personal para hacer valer este lugar".
Los capitanes indígenas sostendrán una reunión este jueves con líderes de comunidades de acceso aéreo como Urimán y Aripichí. Capitanes de Canaima y San Antonio pidieron unirse a esa reunión por una serie de problemas que afectan a sus comunidades”.



miércoles, 12 de noviembre de 2014

La cabina del teleférico Mariperez-Ävila

La cabina del teleférico Mariperez-Ävila que logramos rescatar hace 10 años de entre lo que quedaba en buen estado en un solar vecino al club de la Hermandad Gallega, fue repintada hace poco y colocados nuevos cerramientos que estaban dañados en su anterior ubicación por manos inescrupulosas.
Ahora está reubicada, mejor resguardada y luce como hace 50 años, cuando fue estrenada entre los primeros trabajos de instalación de cabinas para el transporte de personal una vez tendido el cable con el cual se inició la fase de pruebas de las torres recién fijadas por el contratista alemán que incluyó equipos como esa pieza con historia, fabricada por la firma Metallwerk Friedrichshafn GMH, Con capacidad para cuatro personas sentadas en dos bancos de madera, hubo varias cabinas como esta, una de las cuales vimos ayer como parte de las ilustraciones del reportaje publicado en el diario El Universal donde se sugiere preservar, declarar y mantener como museo, una de las ya antiguas estaciones del sistema Ávila-.El Cojo que quedará al margen del recorrido de nuevo sistema en el cual trabaja el Ministerio de Turismo. Apreciamos el trabajo informativo de Javier Brassesco y el interés por divulgar y dar a conocer el atractivo lugar situado en la vertiente Norte del Ávila o Guaraina Repano, por parte de Fundhea.
 En la fotografía, la cabina a la que le devolvimos su color original, repintada por el equipo de trabajadores del Museo integrado por Orlando Gil, Adolfo Bracamonte y Cruz Suárez.

Para ver el reportaje del Diario El Universal: http://ow.ly/E26z1





Una de las cabinas de este antiguo teleférico quedó suspendida en el aire

VENEZUELA: A 30 AÑOS DEL "GRAN PREMIO DE VETERANOS FORD"

Ayer martes 11 se cumplieron 30 años de un evento que marco un hito en el automovilismo nacional: el primer Gran Premio de Veteranos Ford “Copa Corcel”, una carrera que reunió a veinte de los mejores pilotos de nuestro automovilismo de décadas pasadas y que sirvió como preámbulo, de lo que tiempo después serían las copas monomarcas en nuestro país... “Los ejecutivos de Ford Motor de Venezuela creyeron en esta idea… Los socios para la época en una empresa que se llamó Producciones Carburando le planteamos el proyecto al ejecutivo Roberto Calvo que, junto al resto del Grupo Menudo, (conocidos así para la época en el mundo automotor, léase José Bisogno, Roberto Calvo, Francisco Alemán, Gustavo Malpica, Manuel Rincón, Saúl Madera y otros más) apoyaron inmediatamente”, recordó Alberto Hidalgo, que junto a Darío Zárraga y Alejandro Blanco, asumieron el reto de la organización. Hidalgo hizo más recuerdos: “Los pilotos que tomaron la salida en este singular evento, que reunió a más de 11.000 almas en el trazado de “La Chinita” en Maracaibo, fueron: Nelson Canache, a la postre el ganador del evento; Oscar “Puchi” Volani, Fernando “Manos de Seda” Baíz, Edmundo Brizuela, Armando “Pelón” Capriles, Leopoldo Barbosa, el periodista Humberto Galarza, Domingo Olavarría, Guillermo “El Mono” Montero, Giovanni Cecotto, Efraín Ceballos, Eduardo Puertas, Sergio Trevale, Walfrido Fortunato, Giovanni Spadaro, Freddy Brandt, el narrador y comentarista deportivo Max Lefeld, Alí Rachid, Henry Hoyos y el también periodista Janis Kleimberg. 
Una verdadera fiesta lo que se vivió ese fin de semana en la pista del autódromo de Maracaibo. A todos ellos, mil gracias por haber creído en nuestra locura y por habernos apoyado y acompañado… El tiempo ha sido el mejor testigo de que este evento marcó profunda huella en el sentir de muchos, quienes hoy, con más de tres décadas de actividad en el mundo automotor, todavía creemos que se pueden hacer cosas. Gracias de nuevo a todos…” Por su parte, Julián Afonso, una de las enciclopedias andantes del automovilismo deportivo y colaborador de ‘Flash de MOTOR’, recordó el resultado de la “Copa Corcel”: 1º Nelson Canache; 2º Oscar Volani hijo; 3º Fernando Baíz; 4º Janis Kleinbergs; 5º Giovanni Spadaro; 6º Leopoldo Barbosa; 7º Freddy Brandt; 8º Humberto Galarza; 9º Edmundo Brizuela; 10º Domingo Olavarría; 11º Alí Rachid; 12º Guillermo Montero; 13º Efraín Ceballos; 14º Wilfrido Fortunato; 15º Giovanni Cecotto; 16º Eduardo Puertas; 17º Max Léfeld (abandonó en la vuelta 8); 18º Henry Hoyos (abandonó en la vuelta 6); 19º Edmundo Brizuela (abandonó en el giro 3); y 20º Sergio Trevalle (no partió). La vuelta más rápida: Giovanni Spadaro en 2:16.86. 
Muy buena la idea –la felicitamos- de http://flash.guiamotor.com/Noticias.aspx… 
recordar eventos históricos de tempos en los que a historia tenía su peso en el pensamiento y las estrategias institucionales de la gerencia de la industria automotriz venezolana.


lunes, 3 de noviembre de 2014

La Nueva replica a Escala de Carlos Pietro

Casi 100 centímetros de largo mide la maqueta a escala del autobús Pegaso construido por Carlos Alberto Prieto en diversidad de materiales incluidos hierro, plástico, otros metales, goma, tela e incluso muñecos y equipajes,… Reproduce todos los detalles propios de estas unidades de las cuales cada día existen menos en circulación entre ciudades venezolanas pero que desde la década de 1970 no pocas hubo, marca también empleada por líneas privadas y públicas de colectivos urbanos. En la flota de Metrobuses, los Pegaso hicieron parte importante. 
Prieto comentó en el acto de entrega formal que Pegaso, marca española, siempre le atrajo y que modelos como el que se le ocurrió reproducir, le parecieron atractivos por lo que invirtió dinero y tiempo libre hasta completar la pieza que resuelve agregar a otros Encava a escala donados antes de la Fundación Museo del Transporte para ser expuestos de manera permanente. En nuestro blog (Los autobuses a Escala de Carlos Pietro. ) ya existe referencia a los trabajos de Carlos Alberto Prieto quien, para traer esta nueva unidad, vino desde Guarenas acompañado de su hermano Iván, mecánico de profesión que no vacila al resaltar los méritos de Carlos Alberto por su dedicación al trabajo no sólo en los lugares donde está empleado sino cuanto le dedica en casa a construir con pasión y calma reproducciones que como esta, suma a la colección de maquetas expuestas en el Museo del Transporte Guillermo José Schael. Prieto recibe encargos de propietarios y usuarios de Encavas que gustan de tener copia reducida de las unidades que conforman el parque de busetas dedicadas al transporte público.
Con gusto acogemos esta nueva adquisición que fortalece la muestra de colectivos a escala de ayer como de la actualidad, todos producto de donaciones generosas de emprendedores que nada desperdician hasta lograr el detalle que tanto acerca sus modelos a la realidad. En las fotografías, el Pegaso con el que nos vuelve a sorprender Carlos Alberto Prieto.