lunes, 9 de septiembre de 2013

El ferrocarril de Puerto Cabello y el Museo Venezolano

Muy probable que inspirados menos en los convencionales edificios destinados a la conservación objetos notables pertenecientes a las ciencias y a las artes, que en todas las demás expresiones y formas propias de la cultura universal, los hermanos Nicanor y Ramón Bolet Pereza lograron que en la Caracas de fines de 1865, resolvieron dedicar tiempo a publicar el periódico que llamaron Museo Venezolano.

Poco se sabe de aquella iniciativa periodística y cultural por haber tenido vida corta además que hasta donde se sabe, la Biblioteca Nacional quedó sin huella de la publicación ignorada por la mayoría de los estudiosos de nuestra bibliografía y hemerógrafos salvo Enrique Bernardo Núñez, en La Ciudad de los Techos Rojos.

La acotación más precisa es la que hizo Martín Pérez Matos, caraqueño de 1914, caballero fino y estudioso abogado que tuvo la suerte de encontrar en bibliotecas familiares ejemplares aunque no la primera entrega de Museo Venezolano, una de las obras que nos dejara Nicanor Bolet (Caracas 1838/Nueva York 1906), quien -escribió Pérez Matos- : “le colgó el RIP a la revista que se iniciaba tan brillantemente” cuando partió en una aventura revolucionaria. Museo Venezolano murió de guerra.

En la revista El Farol (N° 166. Caracas, 1956) otorgó merecido espacio al artículo escrito por Pérez Matos donde descubre la aparición de Museo Venezolano, prensa de preciso significado en la vida cultural venezolana pues “reafirmará el talento pictórico de Ramón Bolet y consagraría el valor literario de Nicanor Bolet Peraza”.

Ramón Bolet, quien murió joven, dejó muchos paisajes que le dieron fama, talento artístico que le merció confianza y distinción por parte de R. T. C. Middleton, ministro residente de Gran Bretaña en Venezuela, quien le encomendó numerosos trabajos, así como también otro caballero inglés. También James Mudie Spence, quien le costeó un viaje a Europa el cual resultó de mucho provecho para la carrera artística del caraqueño. Spence fue el patrocinante de cuatro exposiciones pioneras en la historia de la museología nacional incluyendo la Primera Exposición Anual de Bellas Artes Venezolanas, inaugurada en julio de 1872, como ya ha sido comentado en esta misma publicación.

Nicanor rondaba los 25 años cuando se vio obligado en asumir redactar el articulo Percances de una visita publicado el 15 de diciembre 1865, correspondiente a la sección Costumbres de la sexta entrega del periódico. “Engendro de la necesidad fue aquel primogénito desvalido; y salió como la huraña Musa quiso que saliese: bueno o malo, yo tuve miedo o más bien pudor de asumir paternidad. Le limpié, le vestí cuanto mejor me fue dado limpiarle y vestirlo, y le llevé a la inclusa; es decir, le di un padre postizo; le firmé con el psudóniomo Abdul Azis; que esto de soltar al mundo hijos baldíos, me pareció que nadie más adecuado como un mahometano polígamo y sin entrañas”.

Henrique Neum era el impresor del periódico dedicado a “literatura, ciencias, artes historia, industria, comercio, agricultura”, tal cual reza en la pieza que se conocer del número tres fechado 1 de noviembre de 1865 el cual ofrece la lista de 41 colaboradores; cuatro serían especialistas en temas musicales. Todo parecía planificado con extremada precisión: saldrá los días 1° y 15 de cada mes y contendrá ocho páginas de impresión, dos o más dibujos litográficos y una pieza de música. Los grabados representarán objetos alusivos a las descripciones históricas monumentales o de arte de que se ocupe el texto para ilustrarlo… Los veinticuatro números correspondientes a cada año forrarán un volumen con 192 páginas que contienen 384 columnas de texto, 48 o 50 dibujos litográficos y 24 piezas de música.

En el Museo del Transportes nos interesa Museo Venezolano por tratarse de obra apreciable de figuras preclaras de nuestra intelectualidad y artes plásticas, del mejor periodismo del siglo XIX, maduro tanto en cuanto a contenidos como al desarrollo gráfico. Y obvio, por comentar detalles e ilustración de los trabajos del primer ferrocarril que comenzó a construirse en el país, partiendo de Puerto Cabello al El Palito, parte de un proyecto que formaría un triángulo de abundancia de 180 millas cuadradas cuyos puntos clave serían Puerto Cabello-San Felipe-Valencia .

Museo Venezolano publicó el dibujo “copia de una fotografía del tren del ferrocarril central, constante de la locomotora i siete de los carros de trabajo ocupados en el transporte de rieles y otros materiales para la continuación de la línea. Esta vista ha sido tomada en el momento de atravesar el tren el puente de Paso-real, punto en que l artista acertó a comprender bajo un solo golpe de vista, uno de los paisajes más interesantes que el Museo Venezolano pueda ofrecer hoy a la contemplación de sus abonados”.

Leszek Zawisa, en su obra "Arquitectura y Obras Públicas en Venezuela, Siglo XIX", Ediciones de la Presidencia de la República, Imprenta Nacional, Caracas, 1989, Tomo 3, p. 316. "En 1856 se constituyó una sociedad anónima con el objeto de instalar el Ferrocarril Puerto Cabello - Valencia, con las conexiones hacia Barquisimeto, Portuguesa y Barinas, que se autodenominó Compañía del Ferrocarril Central de Venezuela. Estaba formada por Lorenzo Jove, H. Lange, José María Castillo Eraso y otros. Su ingeniero principal fue John Dougherty, quien trabajaba en el estudio de estos terrenos con A. Lutowski, J. Decker y F. Boylan. El decreto del Presidente José Tadeo Monagas autorizaba la firma del contrato, aceptado a nombre del Gobierno por el Ministro Arand. El segundo intento de ejecutar la obra con la firmeza de que carecieron hasta aquel instante datan de diciembre de 1864 –por lo que precisa Francisco González Guinand (Tomo VIII, pag. 364)- Deducimos que la fotografía como la litografía publicada en Museo Venezolano se corresponde con un instante feliz de los trabajos entre el inicio de los mismos y la publicación con data 1° de noviembre de 1865. Es probable que los contratistas celebraran la puesta en marcha del tren de vagones que ayudó al acarreo de los materiales ya fuera del área urbana de Puerto Cabello.
                                                                                                                                 Alfredo Schael

Fotografía a la que alude el redactor de la nota publicada en Museo Venezolano, 1° de noviembre 1865.

Versión artística a propósito de la primera locomotora y tren que corrió para apoyar en tendido de rieles entre Puerto Cabello y El Palito en 1865.  Aunque en el acto de inauguración se tomaron Excelentes fotografías, no existía el proceso de impresión para las revistas, usando para ello las litografías.


Ramón Bolet Pereza

Primera página de Museo Venezolano con extensa  nota dedicada a la construcción del primer –y único tramo- del Ferrocarril Central de Venezuela. El periódico ofreció a sus lectores un grabado impreso por Henrique Neum (no aparece en la plana).

Martín Pérez Matos

2 comentarios:

  1. La joven descendiente de los talentosos compatriotas Ramón y Nicanor Bolet Pereza, licenciada Rebeca Guerra Bolet, forma parte del equipo que publica mensualmente desde hace dos años la revista digital Museos.ve mediante la cual el Ministerio del Poder Popular para la Cultura, proyecta la existencia y funcionamiento de los museos venezolanos, más de 200 que forman el Sistema Nacional de Museos, además de difundir y contribuir a formar conciencia acerca de la importancia de preservar el patrimonio cultural e histórico tangible o no.

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  2. Excelente, como oriundo de Puerto Cabello loa felicito.

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