jueves, 26 de junio de 2014

Volkswagen en Venezuela

Entre los empresarios pioneros del negocio automotriz en Venezuela estuvo don Gustavo J. Paúl. Por su manos pasaron casi todas las marcas conocidas desde 1924. En 1927 transformó su firma personal en Corporación Venezolana del Motor, asociado en ella con don Pedro Vallenilla Echeverría, Gustavo Herrera y posteriormente Alfredo Wallis y Guillermo Chapellín. Herrera se retiró en 1934 y Vallenilla llevó la compañía a nuevas alturas como principales distribuidores de Ford, posición que ocupó hasta el comienzo de la segunda guerra, en 1939. Durante la guerra, defendió la firma vendiendo incluso jabón, ya que automóviles no venían. Cuando terminó el conflicto estuvo intacta la organización, iniciándose la nueva etapa con los entonces famosos Studebaker. 
Ante el impacto de la competencia sobre los Studebaker, en los primeros años de la posguerra decidió Guillermo Chapellín vender la Corporación Venezolana del Motor a Guido Steinvorth quien la convirtió en la promotora del Volkswagen en Venezuela. 
Guido pertenecía a una familia de comerciantes de Hamburgo que sostenía negocios con hacendados y exportadores venezolanos. La guerra había provocado desarreglos que el joven hamburgués viene a reparar con indiscutible éxito pues solventó cuentas pero también recuperó mucho dinero que pensaban perdido. Encontró espacio para abrir nuevos negocios, entre éstos, la representación automotriz, logrando la marca Mercedes Benz y británicas para lo cual cuenta con un buen local entre las caraqueñas esquinas de Pilita y Mamey y agentes en el interior, con mucha robustez en Táchira. 
Con el apoyo de los alemanes Silberhorn y Spanier, como gerente de ventas, en 1952 Steinvorth atiende la fundación de la representación en Venezuela del popular dos puertas alemán –por aquel tiempo con la ventanilla trasera ovalada partida en dos mitades- del cual un modelo convertible bicolor importó por su cuenta en 1951, Wilhelm Karl Matthes, quien se lo lleva para San Cristóbal, en donde se desempeñaba como gerente de Sacco. 
Culmina la era de ventas de importados en una versión siempre mejorada a la ofrecida a los clientes alemanes del escarabajo, con la instalación de la planta de ensamblaje en Palma Sola, cerca de Puerto Cabello-Morón, apoyada la producción en una red que cubrió 54 puntos de venta y servicio. Visionario al fin, Guido se preocupa por incorporar a la línea de montaje de Volkswagen valor agregado nacional especialmente en lo referente a lo metal mecánico y partes fabricadas localmente.
Hermann Zingg Aranguren, quien junto con su hermano Gustavo ostentó durante años la representación en Venezuela de Mercedes Benz, recuerda que en Alemania resolvieron darle la exclusividad de Mercedes a Zingg cuando detectan que Steinvorth también deseaba ser agente de la Volkswagen.
De ahí que a comienzos de los años cincuenta, Mercedes estrenara agentes en nuestro país, distintos a la Corporación Venezolana del Motor. Las ventas de Mercedes fueron excelentes al punto que en Venezuela ensambló modelos de la estrella correspondientes a los años setenta mientras Steinvorth desarrolla la comercialización del escarabajo clásico, la serie 1100 cc y 1300 cc en los años sesenta, los fastback y la Brasilia. 
Son inolvidables las manifestaciones de asombro de la gente de un pueblo oriental cuando a muy al principio de los cincuenta llegó el primer escarabajo: “mayor tortugo”, nada menos que de aquellos con la ventana trasera ovalada dividida, quizás el rasgo que mejor caracteriza al escarabajo que por entonces se ganaban el aprecio popular de los conductores convencidos por aquel milagro automotor alemán.
Comprometido con el país que adopta, admitida la aceptación del escarabajo en todos los segmentos, Steinvorth toma parte en el proyecto del carro popular lanzado por el gobierno del presidente Rafael Caldera (1969-1974). Califica, junto con la Renoleta Renault, popularmente llamada Haydeé, con el VW que, en su versión más simple, recibió el nombre oficial Negro Primero, del cual se venderán muchísimos a ocho mil bolívares. Era el propio escarabajo simplificado al máximo para lograr un precio imbatible de venta al público ¡Todavía circulan!
Según la revista Automóvil de Venezuela (Año 41, No. 481, agosto 2001) VW «tuvo su mejor momento en el año 1976, cuando se vendieron siete mil unidades, pero fue declinando hasta el año 1981 en el cual se produjeron 1.849 unidades para finalmente desaparecer en 1982».
Sus amigos refieren que cuando Steinvorth estuvo dedicado a recuperar préstamos y créditos para la firma familiar hamburguesa que representó al llegar a Venezuela, en el Táchira le tocó afectar un fundo cafetalero perteneciente a la familia de cierto joven político que con el tiempo llegaría a Presidente de la República. Pues bien, cuando andando los años los roles de poder se invirtieron, se hizo difícil sostener las exigencias de la empresa automotriz de Palma Sola, cuya decadencia se hizo indetenible desde mediados de los años setenta. 
Por motivos personales, Guido resolvió un distanciamiento familiar y protocoliza legar el remanente de su fortuna y bienes a quien fue su asistente durante muchos años todo lo cual desencadenó el escándalo sucesoral que llenó últimas páginas en la prensa nacional y germana al punto que eclipsó cuanto de importante tuvo su intervención en el negocio automotor en nuestro país desde 1945 hasta mediados de los años ochenta.
Se estima que el parque de VW clásicos en el país es de unas 300 unidades. Numa Quevedo Atencio, fanático de la marca. actúa como facilitador del coleccionismo, entusiasmo general de propietarios, admiradores y la demostración de las bondades indiscutibles del VW en nuestro país. Quevedo es quien coordinada las concentraciones dominicales de autos VW en el Museo del Transporte apoyado en varios amigos a quienes igual apreciamos. Carlos Stohr es en nuestro medio, dedicado historiador y divulgador de la auténtica historia del escabarajo desde sus orígenes checos. Parte de sus trabajos los tiene publicados la FMT.
De México se importaron unos cinco mil Escarabajos de la última generación muy pocos años antes que definitivamente, las usinas mexicanas de VW -último reducto manufacturero del insuperable modelo alemán- dejaran de producirlo, el año 2003. Así lo precisa Jorge Herrera, funcionario de la Corporación VAS además de coleccionista de VW poseedor además de una rica muestra de memorablia histórica incluyendo álbumes de estampillas emitidos por el gobierno alemán que el pueblo raso alemán tenía que completar para tener acceso y pagar su escarabajo.
La firma que importa VW a Venezuela, incluyendo autobuses y vehículos comerciales, opera un red de concesionarios que cubre gran parte del país. La Corporación VAS, con sede en Valencia, igualmente representa a los automóviles Audi y los checos Skoda. Tomado del libro Automóviles y Caminos de Venezuela. Alfredo Schael. Fundación Museo del Transporte. Edición Seguros Caracas. Caracas, 2008.

 Carlos Stohr.




2 comentarios:

  1. Gracias por brindarnos con esa interesante y importante historia de como el VW Esacabajo fue introducido y producido en Venezuela.
    Como estoy haciendo un estudio sobre ese asunto note que en muchos casos similares en otros países hubo la presencia de los coches Studbacker.
    Con mis mejores saludos enfriados por aire
    Alexander Gromow

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  2. Cual es el parentezco entre Werner Steinvorth Ulex, de La Casa Steinvorth o Casa Alemana, propietario de el primer edificio de dos pisos en San Cristobal de Táchira y Guido Steinvorth. No he podido conseguir una fotografia de este ultimo. Andreina Goetz Blohm, Miss Venezuela 1970 es nieta de Inga Steinvorth y tambien sobrina-nieta de Guido Steinvorth!

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