lunes, 13 de junio de 2016

Exposición: La Historia de la Aviación Francesa en el Museo del Transporte Guillermo José Schael

Como parte de la segunda semana de Francia en Venezuela, conjuntamente con la Embajada de Francia presentamos una exposición dedicada a mostrar las contribuciones francesas al desarrollo mundial de la aviación.
Nuestro País ha estado vinculado estrictamente a resultados de tan extraordinarios logros desde 1920, con adquisición de aviones que sirvieron a la creación de la Escuela de Aviación Militar y poco mas tarde de la empresa que seria la Línea Aeropostal Venezolana, entre otros aspectos y servicios.
Esta exposición será inaugurada el día 14 de junio, y estará disponible al público los días 19 y 26 de junio de 2016 de 9am a 3:30pm.


lunes, 23 de mayo de 2016

Nombramiento del Cronista mas popular

La Fundación Museo del Trasporte aprecia el recordatorio del nombramiento como cronista oficial de Caracas del periodista autor de la columna Brújula, durante 40 años publicada en el diario El Universal. cuya designación en 1979 constituyó antes que nada el reconocimiento de su ciudad a uno de sus hijos que se ocupó no sólo de la historia de la capital sino de la gente, de problemas del país como la agricultura como recurso de primera importancia para asegurar la verdadera independencia. la vocación y dedicación al trabajo constante, organizado, honesto, el conservacionismo, promotor del conocimiento de las interioridades y el excursionismo por el cerro El Ávila, la educación, las buenas costumbres, la familia, el derecho a que todo niño conozca a su padre, protección del patrimonio histórico, y, la probidad tanto entre los responsables de la gestión pública como en la esfera privada. 
Guillermo José Schael (Caracas 1919/1989) es considerado el "cronista más popular" entre todas las prestigiosas figuras que han ostentado tan honorífica y exigente encomienda que él tuvo el privilegio de recibirlo en vida, cuando realmente debemos exaltar los valores humanos, subrayando aquellos tan ausentes en nuestro país del encumbramiento, como son nuestros denominados "héroes civiles", esa mayor parte ausente en la memoria colectiva y de la debida consideración de la República.



Ovnis en Caracas 1953

En 1953, la revista social del diario caraqueño La Esfera, publicó una de sus entregas semanales dedicada a la fotografía representada en la persona de varios de quienes en aquel momento, en Venezuela, estaban dedicados a ese arte, incluidos reporteros gráficos como el famoso Ramón Medina Villasmil o simplemente Villa.
Como lo refiere la leyenda que acompaña una de sus fotografías, diez años antes (1943), él trabajaba en el mercado de Maracaibo haciendo retratos. En Caracas se hizo estrella. Lució varias décadas en El Nacional como destacadísimo reportero gráfico.
Según la nota inserta en aquel suplemento de La Esfera, por entonces los platillos voladores despertaban enorme interés dado el misterio que rodeaba la aparición de los también conocidos “Objetos Volantes No Identificados” (OVNIS). Alrededor de estos siempre había algo de misterio y especulación (ambos perduran). Entre nosotros, un joven de origen trinitario, Horacio González Ganteaume, empleado de la General Motors en Venezuela, figuró entre quienes se ocupan del tema de los platillos voladores. Publicó un libro que contiene los registros de las apariciones de OVNIS en nuestro país. González Ganteaume tomaba parte en las conversaciones que tenían lugar en el espacio televisivo Reportaje Universal.
Los OVNIS eran noticia en tiempos de la dictadura en parte porque los periodistas se veían en la necesidad de recurrir a la especulación noticiosa. Al amarillismo. A “enanos peludos” que descendían de naves como aquella que habría aterrizado cerca de la Peña Tanguera, el local nocturno situado en Bello Monte, donde se enfrenaron a repartidores de pan que en la madrugada, al transitar por ese sector, fueron sorprendidos por el OVNI atravesado en la calle y los enanitos fuera de la nave en busca de camorra.
La censura oficial obligaba a mirar al lado opuesto de las realidades. A lo opuesto a cuanto pudiese poseer ribetes políticos o a lo que menos deseaba dedicar espacio la prensa para así evitarle castigos crueles a sus editores y reporteros apartados de la verdad oficial filtrada o impuesta por la censura fiscalizadora.
Según refiere aquel suplemento de La Esfera (año 1953), Villa contribuyó a desentrañar el misterio de los platillos voladores, aseveración sin pleno ajuste a la verdad pues por años persistió (aun persiste en algunos) la idea de que tales objetos voladores tal vez provenientes de otros mundos, perduran como motivo de atención y seguimiento sin demasiados avances esclarecedores. Como ejemplo, varias veces a la semana, un canal transmiten fragmentos de una serie de televisión made in USA dedicada a la continua observación de OVNIS y los pareceres de fuentes oficiales y recurrentes observadores de OVNIS en los cielos de todas partes del mundo. Fotografías tomadas del suplemento social del diario caraqueño La Esfera, No. 24.




martes, 17 de mayo de 2016

Día Internacional de los Museos


Algo que nos lastima en el Día de los Museos

En el Día Internacional de los Museos de 2016 lamentamos dar a conocer el siguiente registro referido al estado de parte del material ferroviario de la colección de la Fundación Museo del Transporte situado en el área norte, cuyo resguardo, preservación e integridad corresponde directamente al Consorcio Fondo de Bienes de Venezuela C. A. Fonbienes, empresa privada que por Contrato celebrado con la Fundación Museo del Transporte, se hizo cargo del mismo. En mayo de 2015, un grupo de voluntarios efectuó ciertos trabajos voluntarios dedicados a uno de los antiguos vagones del GFV, plausible iniciativa que no exime a la concesionaria Fonbienes de ninguna de sus obligaciones desatendidas no obstante los llamamos a ser consecuente con sus compromisos. El texto del informe rendido por un grupo de observadores ad hoc, revela aspectos de una de las debilidades actuales del Museo en cuanto al estado de una colecciones singulares, representativa, únicas y vistosas, aunque todas lo sean. A continuación el texto íntegro del informe rendido por el grupo ad-hoc:
“Durante el recorrido realizado en fecha reciente por un grupo de amantes de los ferrocarriles, conscientes que los efectos ferroviarios que se hallan a la vista en el área Norte del Museo del Transporte, son piezas únicas irremplazables e invaluables subsistentes de la totalidad del patrimonio asociado a la historia de las vías férreas en Venezuela desde finales del siglo XIX a mediados del siglo XX (aproximadamente mil kilómetros), pudo constatar fallas muy notorias en la conservación de los mismos. Tenemos entendido que de acuerdo a lo establecido en el Contrato de Concesión celebrado hace más de diez años entre el Consorcio Fonbienes y la Fundación Museo del Transporte, a los fines de su preservación, la mejor preservación de tales equipos ferroviarios, quedan a cargo de la concesionaria Consorcio Fonbienes. No obstante las obligaciones derivadas del contrato, durante nuestro recorrido fue posible apreciar lo que enumeramos en cuanto concierne a dichos bienes declarados y registrados oficialmente como Patrimonio Histórico, expuestos en el área Norte, como ya se dijo a cargo del Consorcio Fondo de Bienes de Venezuela C. A. (Fonbienes):
1. En el denominado "Anden oeste", deterioro del techo; tejas rojas, rotura de las canales para recoger aguas de lluvia y drenajes bajantes en ambos extremos de la canal que pende del techo. Tejas "tipo alemán" destrozadas. Las aguas de lluvia causan daño a la madera de la carrocería de los vagones.
2. Vagón ferroviario para pasajeros color verde marcado con el numero "1". muestra falta de limpieza en su parte exterior, deterioro en la carrocería de madera y falta de ornamentos originales. Entre esta pieza ferroviaria y otras situadas en la hilera este de la colección ferroviaria.
3. Locomotora a vapor marca Baldwin 0 - 6-0ST + T #60181 (EUA, 1927) y vagón "tender" adosado, ambas piezas de color verde claro, ribetes rojos y pieza frontal de la locomotora base aluminio. Esta muestra deterioro del interior de la cabina de maquinistas, suciedad y danos en la pintura. Carece de las luminarias que corresponden.
4. Estructura metálica de separación de los andenes este y oeste, soporte de piezas de color con visible ausencia de mantenimiento preventivo de corrosión de las tuberías de metal así como de los componentes plásticos a color.
5. Locomotora a vapor No. 8 marca Hunslet tipo 0-6-4 #1128 (GB, 1913) que pertenció al Ferrocarril Bolívar (Tu5cacas - Barquisimeto, a partir de 1877 hasta 1960), identificada con calcomanía número "Ferrocarril Bolívar 8", color verde claro y oscuro y líneas color oro, presenta suciedad en el interior de la cabina. Deterioro de las luminarias, zocates y sin bombillos en los faros.
6. Locomotora a vapor "Encontrados" fabricada por Baldwin tipo 6-0 + t (USA, 1926) que perteneció al Gran Ferrocarril del Táchira, color predominante verde y detalles en amarillo, y vagón "tender" descarrilado, presentan desechos vegetales en la cabina de maquinistas como en el "tender". Pintura exterior venida a menos.
7. Automóvil marca Ford sitiado a la entrada del espacio denominado Salón Siglo XXI, presenta un neumático roto.
8. Cartel-leyenda alusiva a aviación modelo AT6, ilegible por oxidación de la superficie con referencias técnicas y otras de la aeronave militar,
9. Deterioro de la pintura verde oscuro del enrejado ornamental que sirve como cerca de la esquina Norte por donde hay acceso al Museo del Transporte por la avenida Francisco de Miranda.
10. En el andén central, el vagón de pasajeros color azul situado en la cabecera Norte del anden, presenta deterioro de la pintura en las plataformas de acceso a la cabina de pasajeros. Ausencia de los bombillos y cubiertas de vidrio en ambos juegos de pares de faros exteriores redondos. Falta vidrio en una de las ventanillas (lado este).
11. Locomotora a vapor identificada "Maracaibo" marca Baldwin tipo 0-6-0 + t (EUA, 1926) antiguamente perteneciente al Gran Ferrocarril el Táchira (1913-1962) deterioro de la pintura, falta de limpieza del interior de la cabina de maquinistas. Lámparas de la locomotora carecen de los correspondientes bombillos.
12. Vagón de pasajeros (Gran Ferrocarril de Venezuela, 3ª clase) color crema y ribetes marrones, plataformas negras muestra mal estado de varios listones de madera de la carrocería, preferencialmente en la sección inferior de la cabina para viajeros. Colores desvanecidos por el tiempo y la exposición a la luz y el agua.
13. Vagón de pasajeros (Gran Ferrocarril de Venezuela, 2ª clase) color natural marrón acabado en barniz oscuro y secciones color vino tinto, plataformas negras. Dos de las celosías de las ventanas presentan segmentos rotos. Requiere repintado y atención a partes del acabado exterior en madera en avanzado estado desgaste.
14. Locomotora a vapor marca Glover tipo 2-6-2T, # 121645, hecha en Marietta (EUA, 1925), color negro y ribetes rojos, campana de bronce. Deterioro de la pintura de los pasamanos y otras piezas menores en color rojo. Suciedad en la cabina para maquinistas. Polvo acumulado en la totalidad de la pieza. Lámparas sin zócates en su lugar ni los bombillos correspondientes.
15. De la inspección al sistema general de iluminación externa como interna de las unidades que forman la colección ferroviaria ubicada en el área Norte del Museo del Trasporte, notamos: ausencia del cableado que vía tubos interconectó la totalidad de la colección ferroviaria de la Fundación Museo del Transporte. Cada unidad estuvo alimentada por una toma desde el cableado central específico para ello hasta el interruptor correspondiente a cada unidad. Las tomas a la vista así como otras partes del sistema de distribución de electricidad alrededor de las piezas ferroviarias, muestran deterioro, conexiones no profesionales, desatención a los efectos de prevenir situaciones que acareen riesgo mayor (cortocircuitos e incendios) de las piezas de la colección de piezas ferroviarias históricas cuya protección y cuidados permanentes, el Contrato de Comodato confía a La Concesionaria”






martes, 10 de mayo de 2016

RUMBO AL PANTEÓN NACIONAL ARMANDO REVERÓN RECORRERÁ CARACAS

El miércoles 27 de abril de 2011, en su blog “Escritos de u Salvaje”, Napoleón Pisani Pardi (San Cristóbal 1940/Caracas 2013), artista plástico, crítico de arte, docente e investigador histórico, publicó otra de sus crónicas elaboradas a partir de lecturas, entrevistas y otras búsquedas que le permitieran aproximarse a la realidad psíquica de Armando Antonio Reverón (Caracas, 1889/1954), artista a quien admiraba, apreció los valores plásticos y humanos que lo consagraron desde joven, cuya fecha de nacimiento ha sido tomada para marcar el Día Nacional del Artista Plástico. Este 10 de mayo de 2016, por iniciativa del Ministerio PPP la Cultura, se procederá al traslado de los restos de Reverón al Panteón Nacional, coincidiendo con idéntico homenaje a otro héroe civil de la República, el no menos fundamental César Rengifo (Caracas, 1915/1980), pintor, muralista, maestro y pensador.
Napoleón Pisani Pardi escribió:

“EL DR. HÉCTOR ARTILES HUERTA Y 
ARMANDO REVERÓN
En una de las tantas veces en que visité al pintor César Cignoni en su casa de Los Chorros, el Dr. Héctor Artiles Huerta, también asiduo visitante a esa casa, me obsequió su libro titulado Casos Clínicos. En una parte del prólogo de esta publicación, el Dr. Ibáñez Petersen dijo lo siguiente: “…estudia la vida de los pintores venezolanos y sus vicisitudes psíquicas; recalca de manera muy especial la historia clínica de Armando Reverón, ese venezolano que demostró su grandeza enmarcada en su penumbra mental. Sus desajustes fueron tratados por el Dr. Báez Finol, pero quien realmente estuvo cerca de Reverón durante sus horas difíciles y en el momento de su muerte fue Héctor Artiles. Mucho se ha escrito sobre ese genio de la pintura venezolana, enfoques críticos de su obra han llenado páginas pero quizás la persona más autorizada para evaluar su patografía es Artiles porque vivió más cerca su tragedia. Este libro descubre aspectos poco conocidos de Reverón”. Caracas, 22 de octubre de 1981.
Pero en la segunda edición de Casos Clínicos, el Dr. Luis E. Fuentes Guerra, se refiere a este libro en estos términos: “La obra de Artiles atrae y convida, hasta al más profano, cuando se hojean sus páginas y se advierta, con verdadera sorpresa, la polícroma presencia del arte pictórico, expresado en cuadros de famosos pintores vernáculos: Armando Reverón, Humberto González, Bárbaro Rivas, Alberto Brandt, Luis Ordaz, Feliciano Carvallo y Alejandro Colina. Es que estos célebres artistas nuestros concurrieron como enfermos mentales a las salas hospitalarias de Instituciones Psiquiátricas donde Artiles prestaba sus servicios profesionales, especialmente en el Sanatorio San Jorge y en el Hospital Psiquiátrico de la ciudad de Caracas”. 10 de agosto de 1987.
El Dr. Artiles ingresó al Instituto San Jorge, como médico residente, en septiembre de 1947, y en 1948 ingresó al Hospital Psiquiátrico de Caracas, como adjunto. En el Instituto San Jorge, que era privado, y dirigido por el Dr. Báez Finol, el Dr. Artiles Huerta estuvo siempre muy cerca de Armando Reverón. En la casa de César Cignoni, con mucha frecuencia nos hablaba de su trato con el artista. En aquellas conversaciones, el psiquiatra nos demostraba su conocimiento acerca del arte, y eso le permitió valorar con certeza la obra de Reverón, lo que le permitió, asimismo, obtener las mayores y mejores herramientas para acercarse, como psicoterapeuta, a la personalidad clínica de Armando Reverón.
“Reverón como hombre fue un genio, como paciente fue genial”. Nos dijo el Dr. Artiles. “Sus últimos cuadros los pintó en el Sanatorio, que estaba en la Avenida España de Catia. El pintaba cuando estaba en los momentos de mejoría”. Esto mismo lo aseguró muchas veces su médico tratante, el Dr. Báez Finol: “Reverón siempre pintó en sus monumentos de lucidez. Lo que se diga al margen, puede considerarse como una falta de conocimiento de su personalidad”: Algo parecido nos dijo en 1963 el Dr. Moisés Felmand, quien también se había interesado por estudiar la enfermedad mental del artista.
El escritor Miguel Otero Silva, gran amigo y gran admirador de la obra del pintor, declaró en una ocasión lo siguiente: “Yo no niego los quebrantos se salud mental que le diagnosticaron los psiquiatras, pero cada vez que yo hablaba con él, su conversación era por demás lúcida y vibrante. Frente a los turistas, frente a quienes iban por simple curiosidad, Reverón utilizaba la teatralidad, exagerando todos sus movimientos y vocabularios. Esto no era más que un mecanismo de defensa de sus soledades, de no dejar invadirse, de no permitir preguntas impropias sobre su trabajo”.
Los últimos cuadros de Reverón fueron realizados en el Sanatorio San Jorge, en Catia. Una de estas obras: El Patio del Sanatorio, se encuentra en la Galería de Arte Nacional, otras más, deben pertenecer a la hija del Dr. Báez Finol, la Dra. María José Báez Loreto. Según el psiquiatra Artiles Huerta, “días antes de morir, el artista había visitado el Museo de Bellas Artes, y luego el Nuevo Circo de Caracas, en compañía de su médico tratante, pues tenía en mente realizar una obra cuyo tema era una corrida de toros”. Reverón era amante de la fiesta brava. Allá en Macuto, en el Castillete, el pintor guardaba los cuernos de un toro, y había fabricado una montera y unas banderillas de utilería, para en algunas ocasiones ser usadas en aquellas famosas representaciones teatrales organizadas por el artista. Y cuando los integrantes del Círculo de Bellas Artes, a comienzo del siglo pasado, llevaron a cabo una novillada en el Circo Metropolitano con la finalidad de recaudar fondos en beneficio de esa agrupación artística, él único que se le arrimó al toro y dio unos buenos pases con el capote, fue Armando Reverón…
Aquel cuadro que el artista pensaba realizar en el Nuevo Circo, no se pudo hacer, pues un día sábado del 18 de septiembre de 1954, y a las dos de la tarde, el pintor falleció a consecuencia de una hemorragia cerebral. Al día siguiente el féretro fue trasladado al Museo de Bellas Artes, donde el escultor Santiago Poletto le hizo una mascarilla a Reverón, quien un día antes, y de inmediato, hizo su entrada a la inmortalidad”

OSCAR YÁNES: ÚLTIMO PERIODISTA 
QUE ENTREVISTÓ A REVERÓN EN EL CASTILLETE
“Oscar Yanes: Reverón no desmiente su locura...
El jueves 29 de enero de 1953 Últimas Noticias publicó la entrevista que Oscar Yanes le hizo a "El pintor de Macuto" y que hoy reproducimos
“-¿No leíste hoy los periódicos?”, le preguntó el joven reportero Yánes. 
-“No... 
Entonces, Yanes le comentó: 
-“Que estás loco”. 
Y en esa entrevista que publicó el diario Últimas Noticias el jueves 29 de enero de 1953, Yanes describe con lujo de detalles qué sucedió luego en El Castillete, a las afueras de Macuto, vía Las Quince Letras:
“Reverón guardó silencio. Bajó los ojos y después, lentamente, fue subiendo la mirada hasta clavarla fija en la cara del reportero... 
-Yo no digo nada. ¿Qué puedo decir yo? Ellos son los doctores. Los que saben. Pueden hacer todo, pero… - y amenazadoramente levantó el índice, para agregar con voz de trueno: Pero, les va a salir el Niño Jesús y les va a echar una broma...”.
En el curso de la entrevista que contribuyó a que el Concejo Municipal de Caracas se preocupara por la salud del artista y las atenciones que ameritaba, el diálogo entre Yánes y Reverón trascurre como fue transcrito y publicitado de nuevo por Últimas Noticias en la edición del 21 de octubre del 2013. Estaba en cartelera la película del cineasta Diego Rísquez centrada en Reverón, el pintor de la luz.
“¿Cree usted que está loco? 
-¡Felicidad! ¡Felicidad! -musitó el gran artista cuando penetramos a su mansión de piedra ayer en Macuto. Las barbas las tiene más largas. El bigote le oculta los labios y el cuerpo está quemado por el sol. Reverón anda semidesnudo y cuando entramos a su casa le pasó dos cadenas a la puerta y tiró las llaves contra el suelo. 
-Allí están las llaves de las siete lenguas -le dijo al periodista. Son siete lenguas, siete bocas -empezó a explicar. De cada lengua sale un labio. Cada labio es una historia -recogió el llavero y se lo puso al reportero debajo de la barbilla.
Perdone, pero así entenderá mejor. ¿Pudiera usted vivir con esto así? 
-No.
-Correcto. Nadie puede vivir con las llaves guindando. Por eso yo las tiro al suelo.
Después empezó a quejarse. Se pasaba las manos por el rostro, lanzaba mugidos, como una fiera acorralada y transcurridos pocos segundos volvió a hablar:
-Es que me ahogo. La culpa de todo la tienen los médicos. Tengo animales por dentro que me suben por el estómago y me quitan la palabra. Para hablar tengo que pedirles permiso y ya he descubierto la clave: me mantengo recto, derecho. Así no puede hacerme nada el Dios Toro.
-¿Quién es el Dios Toro? -Un toro -contestó después de lanzar una agradable carcajada. El Dios Toro va a inspirar, junto con mi Virgen, mi última obra. El toro es enemigo del movimiento. El toro me observa, se mantiene con sus ojos atentos, los músculos tensos y embiste sobre todo lo que se mueve. Obvia el movimiento yo temo moverme delante del Dios Toro. Vengan por aquí y entenderán mejor… -recogió de nuevo las llaves y nos llevó hacia su cuarto de piedra. El espacio es reducido y una cama limpia está en el centro de la estancia. Hacia la cabecera hay una cabeza de toro magníficamente dibujada. Los cuernos están clavados a ella y las patas son de madera. Reverón se sentó en la cama, se quitó las alpargatas y las colocó sobre un baúl.
-Para qué es eso, para que no se la lleven los perros -se acostó derecho y comenzó a lanzar mugidos mientras se pasaba la mano por la cara.
-Se fijan, así estoy mejor, me salen bien las palabras -después se levantó y se acercó al toro de cartón, lo besó en el testuz, llevó sus manos callosas a la altura del pecho y empezó a musitar algo que no pudimos entender.
Afuera en el caney, Juanita, la compañera del artista, observaba con los ojos húmedos y se secaba las lágrimas. Reverón siguió orando, después, silenciosamente, abandonó el santuario.
-¿Qué es la pintura? Cuando se encontraba afuera volvió a hablar:-Este es el escenario de mi misma obra. Aquí -y mostró la esquina, una estatua de Adán el grande del tamaño de un hombre. Adán es el padre de todos los hombres.
-Adáaannn… -llamó, su voz parecía un lamento.
-Síii -contestó. Aquí va Adán. Ya respondió. En esa otra esquina -y señaló la otra punta del cuarto- va Eva.
-Evaaa…
-Evaaa. ¿Escuchan? ¿Escuchan el eco, no? -preguntó desde que gritó por segunda vez.
-Yo contesté. Después vendría la manzana que es el mal, ¿no? y luego Dios, pero no Dios como lo pintan, sino el Dios verdadero, Dios como hombre. Cada hombre es un Dios. Cuando yo hablo, yo soy Dios. Cuando tú hablas, tú eres Dios. Dios está en todas partes -siguió conversando con convicción.
-Dios está en el color, ¿no lo ves? -clavó sus ojos, pequeños, en las cosas que nos rodeaban: los muros de piedra, las jaulas de los monos, la luz- Qué cosa tan seria es la luz -dijo- ¿Cómo podemos conquistar la luz? Yo he intentado. Y esa es mi lucha. Primero uno trabaja en una cosa que no sabe. Aquello nos resultó incoherente y preguntamos.
-¿Cómo? -En la pintura. ¿Qué es la pintura? Es una cosa que no se sabe. La pintura es la verdad. Es la luz, pero la luz ciega, vuelve loco, atormenta, porque uno no puede con la luz -entonces tomó con la mano izquierda un pedazo de carbón.
-El negro del carbón es insustituible -murmuró y empezó a pintar, no había tela, no tenía paleta, pero estaba pintando. El pincel era el pedazo de madera quemada y la tela era el mismo paisaje, de la misma luz.
"De la basura sale el arte"
-Yo no puedo mirar los colores de la paleta, porque no puedo despegar los ojos de la luz -decía y seguía pintando en el espacio. Los colores son tremendos. De la naturaleza hay que sacar los colores. Prepararlos con los mismos elementos de ella. La tierra, qué buen color produce. Y éste. Vean qué bello -raspaba un ladrillo contra una piedra y frotaba el polvillo en sus manos. ¡Es perfecto! El tono oscuro que no sólo con tierra se puede lograr sino también con otras cosas… Como materia de la basura, sale también la luz. Este es el arte.
Reverón guardó silencio, volvió otra vez a pasarse las manos por el rostro. A lanzar mugidos como un toro amenazado y con una voz de angustia, confesó:
-Son las palabras que me ahogan cuando converso con los amigos. Los animales que tengo en el estómago no me respetan. Suben hacia mi garganta.
-Porque ellos saben -agregó- que yo tengo la clave de todo. Son las cuatro patas. La mesa. El toro parado. La base de todo está en las cuatro patas -así se puso en cuatro patas.
-Vean. Si me colocan una botella en la espalda no se cae… Es una mesa -volvió a incorporarse:
-Después que hago esto me siento mejor.
-Huuummm -emitió un profundo suspiro. Vamos adentro para que vean mi última obra -caminamos entonces hacia el cuarto que él artista llama "La Barbería". Hay otro cartel en el que aparece la siguiente inscripción.
-"El Barbero de Sevilla" -adentro, en un espacio reducido, están los famosos recuerdos de Reverón: un piano, unas escaleras que conducen a una puerta que no existe, un teléfono de cartón, sin bocina. Cerca está la silueta de una jarra y una ponchera.
-Con agua imaginaria -explica el pintor. Sigilosamente, como si temiera despertar a un niño en un cochecito cercano, dormía un muñeco, se acercó hasta un cuadro que estaba cubierto con un papel. Lo levantó y ante nosotros quedó una virgen.
-Vean las manos, están quietas. Nadie puede tener las manos como ella. La falta de movimiento de las vírgenes es lo que vuelve loco a cualquiera. Nadie puede estar tan quieto como una Virgen. ¡Pintar una Virgen es una broma seria!
El pintor quería contar entonces la historia de la Princesa Maniquía y el cuento del lorito del cura, pero le preguntamos qué pensaba Reverón de Reverón.
-Yo no sé cómo es mi pintura. Yo no sé nada -después hablamos de su salud.
-¿A ti me gustaría que te sometieran a tratamiento médico en otro sitio? -la pregunta le hizo abrir los ojos.
-No. ¡Ni que estuviera loco salgo yo de aquí! Aquí tengo todo: mis clientes, mis figuras, mis paisajes, mis colores. ¡De aquí no me voy nunca!
-¿No leíste hoy los periódicos? 
-No… 
-No viste que se planteó un debate acerca de tu salud...
-¿Qué dicen? 
-Que estás loco… -Reverón guardó silencio. Bajó los ojos y después, lentamente, fue subiendo la mirada hasta clavarla fija en la cara del reportero. Los ojos del pintor son simpáticos. Sinceros, con un fondo de tristeza. Como los de los animales buenos o como los de Charles Chaplin. Después se quedó viendo las piedras y las llaves de las siete lenguas que estaban tiradas en la tierra.
-Yo no digo nada. ¿Qué puedo decir yo? Ellos son los doctores. Los que saben. Pueden hacer todo, pero… -y amenazadoramente levantó el índice, para agregar con voz de trueno:
-Pero, les va a salir el Niño Jesús y les va a echar una broma…
Juanita en un rincón, discretamente, seguía llorando".* 
En cuanto al mismo tema de la salud que, a raíz del reportaje para Últimas Noticias escrito por Yánes, tanto alarmó a la ciudadanía, a sus amigos como a funcionarios, Esther Ríos Noguera, comentaba que hacia 1947, como ayudante del doctor Alfredo Borjas, urólogo del grupo pionero fundador en 1928 de la Policlínica Caracas, el paciente Armando Reverón, amable, siempre cortés, inconstante y valiente, daba muestras de cuidar poco de su persona. “Con cuerno ‘ciervo se le limpiaban heridas de las que brotaba la gusanera”. 
Sin embargo, ya era admirado, frecuentado por la prensa, otros artistas, arquitectos famosos como Giorgio Ponti, curiosos, fotógrafos y amantes del arte como Alfredo Boulton, tanto como en los primeros años de la década de 1950, va a retratarlo el español foto-reportero de las revista Élite y el suplemento social de La Esfera, Victoriano De Los Ríos, “extraño y desconcertante en sus composiciones, el artista sorprende también por la variedad de sus temas” y saber “captar en el hombre los aspectos ocultos de su personalidad”. Reverón era una referencia en el vecino litoral al igual que en Caracas y hacia donde alcanzaba proyectarse con su pintura a veces hecha de la nada. O de la luz.
REVERÓN; LUZ; MAR, El PUERTO Y LOS TRANSPORTES

En 1939, para Mariano Picón Salas, Armando Reverón era uno de los venezolanos actuales más importantes del país. Había nacido en Caracas en 1889, un 10 de mayo. 
El excepcional libro dedicado al hombre y artista, publicado el 2007 por Juan Carlos Palenzuela, hace notar la relación de Reverón con el ferrocarril, el alemán para viajar a Valencia siendo muy niño, y el inglés, empleado también con frecuencia para ir y venir del litoral guaireño que muy joven comienza a frecuentar y cuya luz se convierte en el eje mágico más seductor en la parte más interesante del legado del pintor. 
La tuvo igualmente con los vapores trasatlánticos que servían a La Guaira pues en el segundo decenio del siglo XX, comienza a utilizarlos como pasajero para viajar a Europa. 
Apunta Palenzuela que la revisión de la sección Tráfico de Pasajeros, la publicada en El Nuevo Diario, como era costumbre en los demás periódicos de su tiempo, permite seguir el itinerario del joven e inquieto artista que hace uso de los vapores “Citá de Torino”, “Bienvenido”, “Perou”, entre otros incluidos en los itinerarios de las navieras italianas, españolas, francesas o inglesas que tocan en nuestros puertos. Tales registros eran fáciles de recopilar pues si bien el movimiento de pasajeros era relativamente reducido como para insertarlo en los diarios, reflejaban el control gubernamental de la migración interna. 
La obra de Reverón que tanto tiene de ambiente marino, incluye cuadros cuyo motivo es el ferrocarril La Guaira-Caracas, el puerto, escenarios que lo ocupan desde el punto de vista temático a finales durante los años treinta y cuarenta.
De la colección de la Galería de Arte Nacional es parte la tela Paisaje con locomotora. También uno de los registros del movimiento de pasajeros usuarios del tren del Gran Ferrocarril de Venezuela que servía entre Caracas y Valencia, 
La fecha natal de Armando Reverón ha sido tomada para resaltar el día dedicado a nuestros artistas plásticos entre quienes José Antonio Dávila se cuenta por algunas obras donde el ferrocarril es tema al igual que lo ha sido en varios pintores primitivos de Petare, localidad influida en el pasado por el Ferrocarril Central que a la ida y vuelta de los Valles del Tuy vía Santa Lucía, hacia un toque en el estación situada entre el río Guaire, justo detrás de donde se construiría el Hospital Pérez de León, y la colina coronada por el hermoso templo.

*Transcripción para Últimas Noticias del texto de la entrevista: Delia Pino y Héctor Castro.

Reverón visto por el fotógrafo Victoriano De Los Ríos
Reverón visto por el fotógrafo Victoriano De Los Ríos

Oscar Yánes, el joven reportero de Últimas Noticias que genera alarma y preocupación por la salud del artista que hacía 10 años vivían en El Castillete que se construye y resguarda con muro de piedras

Napoleón Pisani Pardi (a la derecha) con Derbys López Suárez.

Juan Carlos Palenzuela autor de la biografía y estudio más completo en castellano de Armando Reverón.
Mariano Picón Salas: en 1936, Reverón era uno de los artistas contemporáneos más actuales e importantes del país
Trasatlántico francés “Perou” uno de los que utilizó Armando Reverón para ir a Europa y regresar a La Guaira.
Locomotora en el puerto de La Guaira.
Una de las últimas fotografías que le fueron tomadas a Reverón en Caracas (c.1952).

El tren La Guaira-Caracas serpenteó la montaña que separa a la capital de su litoral Caribe entre 1883 y 1951. Reverón solía usarlo al igual que el Ferrocarril Central.
 
La carroza fúnebre marca Packard propiedad de La Equitativa, contratada para el traslado de los restos del artista del Museo de Bellas Artes –donde fue velado- al Cementerio General del Sur en septiembre de 1954.

lunes, 9 de mayo de 2016

Estado del rescate del tren de El Encanto en 1979

Edith Guzmán, periodista de El Nacional, quien con el fotorreportero del mismo diario, José Humberto Cárdenas, tomaron parte en una excursión a El Encanto. Como anfitrión actuó el presidente fundador de Ecotep, Enrique Tejera París, de lo cual quedó constancia en el reportaje donde sale a relucir la posibilidad de que la línea férrea Los Lagos-El Encanto fuera extendida hasta la estación Las Mostazas. 
Edith Guzmán escribió que reproducido del El Nacional, publicado en febrero de 1979:

“Gracias a la preocupación y afán conservacionista de un grupo de gente, en 1958 fue posible salvar de la destrucción total de todos los trenes el ferrocarril de El Encanto, hoy en día único contacto acondicionado para la valoración de los venezolanos, que de esta manera puede disfrutar de uno de los paisajes más hermosos cercanos a Caracas. Ayer el doctor Enrique Tejera París, alma y motor del proyecto de El Encanto, invitó a un grupo de periodistas a un almuerzo en ese lugar paradisíaco, que la gran mayoría de los caraqueños no conoce, para hablar sobre algunos aspectos interesantes de los planes a desarrollar de inmediato, como es el que el INCE ha donado escuelas móviles que vienen desde Maracay. Con esto se concreta una vez más —dijo el doctor Tejera. París—, la coincidencia de colaboración entre los institutos del Estado. Estos módulos entrenarán a 12 aprendices por trimestre cada uno. La especialidad en esta primera experiencia es mecánica y electricidad y si funciona bien, se agregarán otros módulos. Señaló Tejera París que dichos módulos fueron fabricados en Italia y los mismos estarán instalados en Los Teques. En cuanto al homenaje que se le rindió ayer en ese mismo sitio a Guillermo José Schael, explicó que era con motivo de haberle puesto su nombre a uno de los vagones, ya que Schael ha sido uno de los promotores de este proyecto y es un ferviente conservacionista. El año pasado se instauró esta costumbre al ponerle el nombre de Juan Pablo Pérez Alfonzo a otro de los vagones. Esta tradición es propia de todos los ferrocarriles del mundo. Durante el recorrido pudimos constatar que la locomotora de vapor que fue construida en 1891 en Alemania, ha sido reconstruida totalmente del ferrocarril, por los trabajadores del tren de El Encanto y en los talleres que allí funcionan. El costo de esta reparación fue de 120 mil bolívares y actualmente presta excelentes servicios.*De acuerdo al proyecto que se piensa ejecutar el tramo pasará por Las Mostazas, a unos tres kilómetros de El Encanto. Lo que ha hecho que esto se retarde es la falta de puente entre los dos lugares, ya que el viaducto que existía fue totalmente destruido y sólo se espera tener fondos para poder construirlo nuevamente y continuar el ferrocarril hasta el sitio fijado. Dijo Tejera Paris que entre el año 50 y el 65 se destruyeron mi-les de kilómetros de ferrocarriles en el mundo- porque se creía que no tendrían más utilización; sin embargo, cuando llegó la crisis energética se dieron cuenta de su necesidad. El doctor César Quintini, director general de Ferrocarriles estuvo también entre los presentes y se refirió a los futuros planes ferrocarrileros en, Venezuela, donde apenas se está iniciando la red que abarcará gran parte del territorio nacional.A El Encanto acude un promedio mensual de 22 mil visitantes; sin embargo, se necesita que vayan 40 mil para que los gastos puedan cubrirse con cierta holgura y al menos haya una pequeña ganancia. El tren de El Encanto pertenece a los trabajadores y «está adscrito al Instituto Nacional de Ferrocarriles, cedido en usufructo a la Fundación de Ecología, apuntó el doctor Tejera, y es el único tren que funciona sin ingresos del Estado; sólo se sostiene por los paseantes, por eso nuestro empeño en que venga más gente. Entre la estación y el parque el recorrido se hace en 20 minutos, allí arriba hay un restaurant donde se venden bocadillos, sandwiches y refrescos. Abajo se extiende el enorme parque propio para los excursionistas y también existe una casa cuya construcción es reciente, pero su estilo data de fines de siglo; es decir, conservando la línea de cuando fue construido el ferrocarril. Se nos dijo que está en pie la idea de reacondicionar esta casa como hotel para fines de semana, des-tinado a conferencias de tipo científico. Se presume que el trazado de El Encanto como parque propiamente dicho, se hizo en 1896 y entonces era simplemente un lugar de paseantes que generaba el tráfico del ferrocarril que iba hasta Valencia. —Yo soy un aficionado de El Encarto, comentó Tejera París; desde el año 37 cuando venía aquí siendo un muchacho y hacíamos cursos de boy scouts. En este ferrocarril trabajan 35 personas y son ellas quienes tienen en sus manos el tren y el parque. — ¿No afectará los planes que se tienen el cambio de gobierno? -No, en absoluto, contestó enfático el doctor Tejera. Esto existe desde el gobierno de Leoni, luego vino el de Caldera, el de Carlos Andrés Pérez y ahora vendrá el de Herrera Campins y los proyectos continuarán realizándose.”
*NR: En realidad la locomotora Halcón fue reconstruida y puesta en funcionamiento en el Museo del Transporte, en Los Dos Caminos, Caracas, de donde luego de un acuerdo entre la FMT y Ecotep, fue trasladada a El Encanto para que tren turístico contara con una pieza auténtica de enorme valor histórica, una de las dos locomotora Hartmann que casi completa quedaba en el país luego de la destrucción de la mayor parte de los vestigios ferroviarios no sólo correspondientes al Gran Ferrocarril de Venezuela). FMT.